Almería, una provincia cargada de naturaleza

  • La Junta acaba de catalogar a la Cueva de Ambrosio como monumento natural, sumándose asi a los cinco ya existentes

Almería tiene desde esta semana una medalla más que sumar al importante palmarés del que puede hacer gala por la riqueza y singularidad de su Medio Ambiente. Se trata de la Cueva de Ambrosio, un nuevo monumento natural, que viene a sumarse a la red de monumentos naturales que hay en la provincia y que la distinguen por ser una tierra de altos y reconocidos valores ambientales.

Situada en Vélez-Blanco, ha sido declarada como tal por el Consejo de Gobierno de la Junta en la que se reconoce los valores que tiene el espacio, un abrigo que se abre sobre el borde de un precipicio de 100 metros de altura en la cabecera del arroyo del Moral, en el que se define un paisaje de oquedades kársticas, y que alberga un importante yacimiento arqueológico fechado en el solutrense medio.

De hecho, la Cueva de Ambrosio fue utilizada como refugio de los antiguos pobladores de esta comarca, y prueba de ello son los restos hallados de pinturas rupestres.

Está constatada, además, la presencia de grupos de cazadores paleolíticos desde comienzos del Paleolítico Superior y sobre todo en el periodo Solutrense. También se sabe que esta cueva no constituyó un lugar de alojamiento permanente sino que fue utilizada como campamento estacional dedicado a una función específica: recogida y talla de sílex y otras rocas existentes en los alrededores. El abrigo fue, así, para nuestro antepasado del Paleolítico, una especie de taller de reparación de herramientas de sus incursiones de caza, desde sus asentamientos a orillas del mediterráneo. Muestra de ello es que en el suelo de la cueva quedaron los restos de talla, de comida y de los hogares que utilizaron tanto para cocinar los alimentos como para la talla de útiles.

Por otro lado, la Cueva de Ambrosio posee muchos de los requisitos que se tienen en cuenta para su declaración como monumento natural, ya que se trata de un espacio con carácter forestal, en cuyo entorno aparecen actividades, como la ganadera, cinegética y de investigación arqueológica.

El lugar en que se encuentra enclavada, en la ribera del arroyo del Moral, se caracteriza por su belleza. La vegetación que prima son chopos, sauces y zarzas y en las laderas que vierten al arroyo el encinar es sustituido por una formación de enebros y sabinas, en las que también son abundantes distintas especies de espino, iniestas, cornicabras y lentiscos.

Desde el punto de vista faunístico en la zona destacan sobre todo las aves, dado que se trata de un abrigo situado en las alturas. Entre las especies más representativas se encuentran el búho real, el búho chico, el águila culebrera, el halcón peregrino y la chova piquirroja.

Para el delegado de Medio Ambiente, Clemente García, "la declaración como monumento natural de este enclave es una noticia muy positiva para la comarca de los Vélez y para el conjunto de la provincia ya que permitirá a la Junta y a los Ayuntamientos de Vélez-Blanco y Vélez-Rubio la realización de actuaciones de mejora y educación ambiental así como de itinerarios interpretativos de tipo didáctico".

Según García, esta iniciativa "viene a poner de relieve la apuesta por la conservación de los valores naturales como motor de desarrollo que viene realizando el Gobierno Andaluz en el área de influencia socioeconómica del Parque Natural de Sierra María-Los Vélez, dotándola, como en el caso de este monumento natural, de un nuevo recurso que, sin duda, completará el ya de por sí amplio atractivo natural que ofrece la zona."

De este modo, la gestión de este Monumento Natural se orientará a la promoción y difusión de los valores naturales, culturales y paisajísticos de la zona de Sierra María-Los Vélez, a fomentar la protección y regeneración de los valores botánicos, geomorfológicos, faunísticos y paisajísticos presentes en el espacio y a propiciar el desarrollo de las actividades de uso público y educación ambiental en condiciones que aseguren la conservación del espacio.

Así, se va a adecuar la cueva para las visitas, en la que la Cosnejería de Medio Ambiente va a adoptar cuantas medidas sean necesarias para garantizar la seguridad de las personas visitantes y se va a promover la interpretación de los valores culturales y geológicos, mediante la realización de visitas guiadas por el interior de la cueva, apoyadas en el material interpretativo que se estime necesario y a fomentar la labor del voluntariado ambiental.

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