Almería, referente mundial en agricultura exenta de residuos

  • El campo almeriense, epicentro de un proyecto de la Asociación Europea de Protección de Cultivos Las crisis del isofenfos y del E. coli, el impulso para un vuelco hacia la sostenibilidad

El campo almeriense se encuentra hoy a la vanguardia 'gracias' a que ha padecido en un escaso espacio de tiempo las dos peores crisis de su historia. Y no se trataban de crisis de precios, sino alimentarias, que son las que más afectan al sector hortofrutícola, al poner en entredicho la calidad y la seguridad alimentaria de sus producciones. El cultivo bajo plástico almeriense, por lo tanto, está hoy más vivo que nunca y puede exhibir las más altas garantías y certificaciones alimentarias porque estuvo entre la espada y la pared y supo reaccionar con la agilidad suficiente como para darle la vuelta a la tortilla, mostrando de esta forma uno de los menores índices de residuos de los mercados internacionales en sus frutas y hortalizas, muy por debajo de los umbrales (LMR, es decir, Límite Máximo de Residuos) que marca el sistema de alerta rápida para alimentos y piensos de la Unión Europea (RASFF, en sus siglas en inglés).

Aunque haya sido a empujones, el campo almeriense ha superado con nota las dos crisis, primero, la del isofenfos metil, un pesticida ilegal que apareció en partidas de pimiento procedente de Almería a finales de 2006; y la última, en mayo de 2011, cuando la senadora de Sanidad de Hamburgo (Alemania), Cornelia Prüfer-Storcks, señaló directamente a Almería como causante del origen de un brote de E. coli (Escherichia coli) en el país bávaro, después de producirse las dos primeras víctimas mortales.

Ambas situaciones límite han supuesto para el campo almeriense la mejor terapia de choque posible para apostar definitivamente por una agricultura cada vez más respetuosa con el medio ambiente, volcada en el uso del control biológico (insectos auxiliares) para el control de plagas, en detrimento del uso de productos químicos. En definitiva, una agricultura que se ha convertido en un referente mundial en sostenibilidad.

Hoy, después de haberse encontrado al borde del abismo en un periodo de tan sólo cinco años, el campo almeriense ha sido el impulsor de la mayor revolución verde experimentada a lo largo de su historia, una revolución que ya ha iniciado su segunda fase, tras el E. coli, como señalan todos los agentes económicos y sociales que componen el sector.

Como prueba de ello, la provincia ha albergado recientemente, del 3 al 9 de junio, la iniciativa denominada 'Time to Change', un proyecto puesto en marcha en 2011 por la Asociación Europea de Protección de Cultivos (ECPA, en sus siglas en inglés) como una nueva estrategia de la industria fitosanitaria europea para buscar una agricultura más sostenible, en base a cuatro ejes: fomentar la biodiversidad, suministrar alimentos seguros a una población en constante crecimiento, la protección del agua y la salvaguarda de la salud de agricultores y consumidores.

Bajo estas premisas se ha desarrollado en Almería un curso sobre la mejora de la gestión de los residuos fitosanitarios, en colaboración con la Estación Experimental de Cajamar Las Palmerillas, con el objetivo de reforzar la confianza del europeo en los alimentos que consume, optimizando los residuos presentes y evitando que se sobrepasen los LMR.

Almería ha ejercido de esta forma de epicentro de la formación hacia otros países que poseen un sistema productivo similar, para lo que se ha dispuesto un modelo de formación de formadores que, posteriormente, transferirán su aprendizaje a los productores de los distintos países.

Una delegación formada por siete técnicos, ingenieros agrícolas turcos, ha participado en esta iniciativa en la que que han conocido las más avanzadas técnicas agrícolas desarrolladas por el sector almeriense de la mano de expertos en la materia. Para ello, han seguido un amplio e intenso programa de sesiones y visitas que les ha permitido conocer la gestión de resistencia a fitosanitarios, que corrió a cargo del profesor de la Universidad Politécnica de Cartagena de Murcia, Pablo Bielza; la charla de María Antonia Elorrieta (Coexphal) sobre el reconocimiento de plagas y enfermedades que afectan a los cultivos, así como el manejo del riego, la fertirrigación y cultivo sin suelo, que corrieron a cargo de Mª Dolores Fernández y Juan José Magín, y sobre el cultivo en suelo, sus características, corrección y desinfección, por parte de Antonio José Céspedes, todos ellos de la Estación Experimental de Las Palmerillas. Juan Carlos Gázquez, también de Las Palmerillas, abordó las medidas culturales y las técnicas de cultivo, y Corpus Pérez habló de sublimadores de azufre para control de oidio.

Dentro de la formación en buenas prácticas agrarias, Victorino Martínez, director de Desarrollo y Comunicación de Sigfito, destacó: "En el año 2005 apenas superábamos las 1.200 toneladas, y a día de hoy ya recogemos 3.050 toneladas de envases vacíos. El 94% de los envases recogido son reciclados en otros materiales como tuberías para el riego, plásticos de invernadero, etc… El 6 % se destina a valorización energética, dato que sin duda ofrece el alto nivel de concienciación medioambiental de la agricultura española", resultado del éxito de esta gestión es el nuevo paso dado por la organización que ha ampliado su recogida a otros residuos agrícolas, "además de los envases de productos fitosanitarios, nuestro sistema podrá recoger envases vacíos de fertilizantes, semillas, etc, si las empresas fabricantes adhieren los envases a nuestro sistema marcándolos en el símbolo de Sigfito, añadió Victorino Martínez.

También se abordó la aplicación de fitosanitarios en invernaderos con carretilla de pulverización; se realizó una demostración y se observó el buen resultado de aplicar esta técnica frente a la pistola. Julián Sánchez-Hermosilla, de la Universidad de Almería, apoyado en datos científicos, habló sobre la eficiencia y mayor seguridad que esta forma de aplicar ofrece al usuario durante el tratamiento.

El control de plagas y enfermedades en pimiento en invernadero fue tratado por Paco Sola, de SAT Nature Choice, dentro de un programa de visitas que incluyó el semillero Tecnobioplant, donde se explicaron las técnicas de injerto, tratamientos fitosanitarios, siembra de pimiento y tomate, tipos de cepellones, climatización, germinación de semillas; y a un invernadero tipo multitúnel con calefacción y en bandejas de lana de roca. Otros aspectos relacionados con la tecnología, ventilación y equipamiento para invernaderos fueron tratados por Juan Carlos Gázquez en Las Palmerillas.

Un aspecto estrella fue el control biológico, del que se encargó Mónica González Fernández, de Las Palmerillas, quien señaló la utilización de enemigos naturales (depredadores, parasitoides o entomopatógenos) como herramienta principal del control integrado de plagas. "Este tipo de iniciativas pueden contribuir a que países, que actualmente están experimentando un desarrollo muy rápido, similar al que nuestro modelo tuvo años atrás, puedan crecer de forma más sostenible evitando errores, muchas veces irreparables medioambientalmente".

Los participantes en el curso han reconocido su satisfacción por los conocimientos adquiridos, sobre todo, en producción integrada de plagas y control biológico.

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