Almería vuelve a volcarse con su Señor el primer viernes de marzo

  • Miles de fieles y devotos pasaron durante toda la jornada por la Catedral para acudir a su cita anual con Jesús Cautivo de Medinaceli

Ocho de la mañana del primer viernes del mes de marzo de 2015. La fría madrugada dio paso a un día claro y y radiante, síntoma de que algo se cocía en el primer templo de la Diócesis de Almería, la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de la Encarnación.

Y es que el Señor de Almería, Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli, esperaba a todos sus cofrades, fieles y feligreses delante del Altar Mayor de la Capilla del Sagrario, para poner fin a sus cultos anuales.

Desde la apertura de la sede canónica de la Hermandad del Prendimiento, a la citada 08:00 de la mañana, los devotos del Señor Cautivo no dejaron de pasar por la Catedral para besar los pies del Medinaceli.

Las autoridades políticas fueron madrugadoras y no faltaron, un año más, a su cita con el Señor de Almería. La representación del ayuntamiento, con el alcalde Luis Rogelio Rodríguez Comendador a la cabeza, besó los pies del Cautivo.

Diputación tampoco faltó a la cita y, con Javier Arenas y Gabriel Amar a la cabeza, también pasó por el Altar Mayor de la Capilla del Sagrario para rezar ante el Cristo de Medinaceli.

A las 09:00 horas comenzó la primera de las tres misas programadas durante la jornada. La misma fue presidida por el Deán de la Catedral, Juan Torrecillas, y concelebrada por los Canónigos Francisco Salazar, Ramón Garrido y Francisco Escámez.

La mañana siguió siendo muyt transcurrida en el templo catedralicio. A las 11:00 horas, los fieles formaron la primera cola del día dentro del interior de los muros de la Catedral.

El cancel de la puerta de los Perdones, como siempre, sirvió para colocar la mesa con recuerdos de la cofradía, muchos de ellos realizados en el taller de bordado y de goma eva. A lo largo del día, permaneció abierto para que todo el que quisiese pudiese llevarse a su casa un recordatorio de esta jornada tan especial, sobre todo a los enfermos que por motivo de salud no pudieron desplazarse para besar los pies del Señor.

A las 12:00 horas dio comienzo la segunda Eucaristía en el Altar Mayor presidida por el Canónigo, Ramón Garrido Domene. Al concluir la misma, el párroco de la Preciosísima Sangra de Aguadulce se fue hasta la Capilla del Sagrario donde besó los pies del Cautivo y rezó una oración ante la imagen.

Al mediodía fue cuando menos afluencia de público hubo pero ,aun así, fueron bastantes los feligreses que aprovecharon la salida de sus trabajos para visitar a Nuestro Padre Jesús de Medinaceli.

Ya por la tarde, desde las 17:00 horas aproximadamente, no cesaron las visitas de los devotos, cada uno con su historia particular, y con peticiones que hacerle al Cautivo. Desde dicha hora, la cola de fieles no paró de aumentar. Tanto es así que caída la tarde, con el sol escondiéndose, la cola superaba la plaza de la Catedral, dejando la bella estampa de estos años atrás. Hubo un momento en el que incluso la misma se hizo en zig zag para no entorpecer el tráfico por la calle Lope de Vega, colocando unas vallas cedidas por el Ayuntamiento.

A las 19:30 horas comenzó la tercera y última Eucaristía de la jornada. Nuevamente el Deán de la Catedral, Juan Torrecillas, fue quien ofició la misma en el Altar Mayor.

Pasadas las 22:00 horas de la noche, con los últimos rezagados que quisieron besar los pies del Medinaceli, la hermandad puso el punto y final a esta bella jornada, el día grande del Cautivo, llena y cargada de ilusión y devoción. Este año, a diferencia de los anteriores, no hubo Función Principal ya que esta se realizará en fecha cercana al Corpus, por el carácter sacramental de la corporación.

Hoy, a las 11:00 horas, la hermandad celebrará la peque-priostía, una actividad dirigida a los más jóvenes de la corporación. Será en su Casa de Hermandad y habrá visitas guiadas, vídeos, actividades y trabajos de priostía para los peques.

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