Cespa tiene hasta el viernes para recoger el testigo de los jardines de la capital

  • El contrato con la empresa Eulen concluyó el pasado sábado y el traspaso se hizo oficial en la Junta de Gobierno de ayer

Ni riegos ni podas, desde el pasado sábado ha quedado en suspenso el trabajo de mantenimiento en las zonas verdes de la capital, a la espera de que se haga efectivo el traspaso anunciado entre la empresa concesionaria hasta entonces, Eulen, y la que toma su testigo, Cespa. La Junta de Gobierno municipal ha dado el visto bueno oficial a la cesión, aunque no se hará efectiva, según el documento firmado por los miembros del equipo gestor municipal, da un plazo de tres días a la nueva empresa para que se haga cargo del servicio.

Ayer se daba cuenta de la cesión municipal a las dos empresas implicadas en el traspaso. De esta manera, en caso de apurar los plazos, la nueva concesionaria tiene hasta el viernes para hacerse cargo del servicio y así, retomar los trabajos el próximo sábado.

El documento de cesión fue aprobado por unanimidad, según explican los responsables del área de Medio Ambiente, responsable de la concesión. Con todo, no será el edil Esteban Rodríguez el encargado de las urgencias que se produzcan mientras que se realice el traspaso, sino el propio alcalde, según la facultad de competencias establecidas en el propio documento que lleva a que sea el primer edil quien determine las intervenciones necesarias, sean en palmeras o riegos obligatorios, a través de la contratación puntual de alguna empresa.

Una vez que se produzca el traspaso, que puede realizarse hoy mismo, según los responsables municipales, se normalizará el servicio y volverán a las calles los operarios que hasta ahora trabajaban para Eulen. Todos quedarán contratado, recuerdan, pese a las críticas vertidas por la decisión empresarial de pedir a los trabajadores que se tomaran unas vacaciones forzosas y que ha llevado a varias concentraciones en los últimos días. Según el edil de Medio Ambiente, Esteban Rodríguez, la hasta hace poco empresa concesionaria se ha visto obligada a tomar dicha decisión para no despedirlos en el proceso de traspaso iniciado.

Por otra parte, queda pendiente con Eulen el pago de la deuda que generó la voluntad de irse de la capital. Los cinco millones de euros, según el concejal de Hacienda y los siete millones según la empresa, quedarán saldados en los próximos 24 meses, aunque no se ha cerrado un calendario de pago. Según el edil, la deuda será transferida a cuenta del presupuesto actual, además de a través de los remanentes que puedan quedar del pasado ejercicio económico. No descarta Venzal que dichas partidas no sean suficientes para zanjar la deuda pendiente y se establezcan nuevas partidas de 2010.

El Grupo Municipal Socialista también se ha referido al cambio de empresa, sobre todo, en lo que afecta a los trabajadores. Así, sus responsables han denunciado la pasividad del alcalde y del concejal de Medio Ambiente por permitir la situación que afecta a los empleados. El concejal socialista Juan Carlos Pérez Navas tiene previsto reunirse con la plantilla esta mañana en las dependencias del Sector 20.

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