Clases para futuros Sherlock Holmes

  • La agencia 'Find' de Almería prepara cada año a decenas de detectives privados. Una carrera homologada por la UAL que necesita más personal, ya que en España quedan todavía 20.000 puestos libres

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Atrás quedó la figura de aquel personaje espigado, con sombrero negro e intratable fumador de pipa y para quien nunca existió un caso que no pudiera resolver. "Elemental mi querido Watson", decía el detective privado Sherlock Holmes en todas sus novelas y películas.

Los años han pasado y Holmes sigue presente en la memoria de todos los amantes de las series, películas y novelas policíacas. De hecho, ha sido el centro de inspiración de numerosas personas que ejercen actualmente esta profesión. Un oficio que requiere una preparación diferente, un entrenamiento capaz de descubrir numerosos atajos y técnicas para buscar la verdad y hacer justicia. Para encontrarla hace falta una preparación muy especial y la agencia de detectives privados Find de Almería cuenta con un grupo muy amplio de especialistas en la formación de Seguridad privada, de futuros detectives.

Desde que se modificó la Ley de Seguridad Privada el 30 de junio de 1992, en la que se recogen uno por uno el catálogo de los puestos de trabajo, el cometido de cada uno, o lo que en cada puesto se puede o no hacer, la profesión ha avanzado considerablemente. "Antes estabamos sometidos a unas normas. No era un cuerpo ordenado. El Real Decreto del 9 de diciembre de 1994 simbolizó un gran avance. Entonces era mucho más fácil conseguir el título de seguridad. Hacía falta un permiso muy pequeño para llevar un arma. Ahora hay que hacer un curso y tienes que pasar un examen de armas en la Guardia Civil", admite Ignacio Flores, Director de Formación del Centro almeriense de estudios superiores CAES.

A partir de entonces la comisaría de policía es la que tiene la autorización para decidir sobre si los servicios deben realizarse con armas o sin ellas. "Antes había un colectivo que, en realidad, no se sabía muy bien lo que era. A partir del 92 se crea una legislación del Detective Privado en España. Esto viene a significar la creación de un curso de tres años y 1.800 horas de duración - cifra que equivale a150 créditos universitarios- , con asignaturas obligatorias y optativas", explica, mientras fuma un cigarrillo tras la mesa de su despacho, situada en el número 37 de la calle Doctor Marañón.

La UAL es el cuerpo que tutela actualmente el desarrollo de las clases y la máxima responsable de los estudios de estos futuros policías de incógnito. "Allí forman a los alumnos en muchas especialidades, como el cumplimiento y la obligación de los contratos, la protección de datos, el respeto a la intimidad y sus limitaciones dentro del oficio", explica.

Según indica el artículo 102 del Reglamento y Ley de Seguridad Privada, los detectives "no pueden realizar investigaciones sobre delitos perseguibles de oficio, debiendo denunciar inmediatamente ante la autoridad competente cualquier hecho de esta naturaleza que llegara a su conocimiento y poniendo a su disposición toda la información y los instrumentos que pudieran haber obtenido, relacionados con dichos delitos". Esto significa que cuando el policía se vea demasiado implicado en el caso o peligre su integridad física debe lavarse las manos. "Es la única limitación que tiene un detective privado o, quizás, la más importante. Suelen ser casos relacionados con el tráfico de drogas o asesinatos", detalla.

Una de las asignaturas más importantes del curso es la psicología, un arma aplicada para conocer las características de la persona que están investigando. El detective debe manejar todas las técnicas para sonsacar la información si levantar sospechas. Los alumnos de Find realizan numerosas prácticas. "Aprenden a hacer seguimientos a pie y en coche. Trucos para saber si una persona consume drogas o no- como recoger una muestra de sudor en una servilleta especial-, fingiendo un simple choque involuntario", explica.

La Ley plantea un problema a los detectives privados. Siempre deber trabajar junto a un compañero. "Si estamos siguiendo a una persona es mejor que seamos dos. Puede entrar en un local que tenga dos puertas y despistarnos muy fácilmente. Actualmente hay un problema muy grave en España y es que hay trabajo para 20.000 personas. Falta personal. En contra de lo que la gente pueda pensar es bueno que existan muchos detectives, porque cada vez surgen más casos que resolver".

Antes los divorcios ocupaban el primer escalón de sus investigaciones. En la actualidad son los delitos relacionados con las pensiones o la adjudicación de las casas familiares. "Se puede dar el caso de que adjudiquen una casa a una persona que luego no utiliza. El método es colocar señales, palillos en las puertas,para saber si la utilizan o no. En numerosas ocasiones el resultado ha sido que aquella persona sólo pedía la casa para fastidiar a su expareja", dice, mientras se enciende otro.

Las bajas fingidas también es otro apartado que suele suceder con habitualidad. Flores cuenta un caso real: "Un persona que trabajaba en una obra tuvo un pequeño accidente. El caso es que decía que no podía moverse e iba todo el día en una silla de ruedas. Al cabo de unas semanas se lo encontraron en un pub bebiendo y bailando como un loco. Evidentemente pagó por ello", afirma.

Flores dice que existe muy buena relación entre los detectives y la policía. "Se llevan muy bien porque, en la mayoría de los casos, pueden beneficiarse mutuamente".

Define el oficio como "ameno, interesante, divertido y abarca todo el territorio nacional".

Los años transcurren y los detectives privados cada vez se enfrentan con casos más oscuros. A pesar de la falta de personal, siempre habrá un futuro Serlock Holmes capaz de sacarlos a la luz.

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