La Corporación aparca la ordenanza contra el ruido para evitar confrontación

  • Todos los grupos políticos deciden no debatir la norma para estudiarla y consensuarla de forma más profunda El equipo de gobierno señala que busca el civismo de los ciudadanos

Pocas sesiones Plenarias habían generado la expectación y afluencia de asistentes, fundamentalmente relacionados con el sector hostelero. El Pleno Extraordinario celebrado ayer en el Ayuntamiento de Mojácar llevaba a debate un punto, el quinto, relativo a la 'Aprobación inicial de la Ordenanza reguladora del ruido procedente de usuarios de la vía pública, actividades domésticas y de vecinos'. Sin embargo, Rosa María Cano, alcaldesa de Mojácar, abría la sesión con la información de la retirada del quinto punto del Orden del día. "En la comisión informativa hemos estado comentando concejales del equipo de Gobierno y portavoces de la oposición", explicaba la Alcaldesa, "que se necesita madurar más el contenido de la Ordenanza y a mediados de la próxima semana reunirnos para debatirla, aportar, suprimir, o por lo menos intentar consensuar más el contenido de la Ordenanza, que volverá a ser traída al Pleno que celebraremos el próximo día 16". El murmullo entre los concurrentes acompañó al en gran parte perdido interés.

Mojácar vive un enrevesado clima de opinión entre partidarios y detractores del cumplimiento de la Ley de Protección contra la contaminación acústica en Andalucía que, en el artículo 9.12 de la Ley 5/2010, de 11 de junio, de Autonomía Local de Andalucía, recoge las competencias municipales en materia de contaminación acústica. Esta Ley recoge en su artículo 4, punto 2ª, la aprobación de ordenanzas municipales de protección contra la contaminación acústica. Conciliar los intereses de unos y otros no debe ser tarea fácil, máxime cuando la situación económica es la que es y hay que hacer la caja de todo el año en el mes de agosto. De otro lado, difícilmente se puede ampliar la temporada turística si el sello de Mojácar es el que es hoy por hoy.

Este ambiente, ¿agitado?, es caldo de cultivo para los virus informativos, unos temas se mezclan con otros. La Ordenanza municipal retirada ayer del Pleno nada tiene que ver con la música en los bares, en los chiringuitos, en las discotecas, sino con el comportamiento ciudadano. Por ejemplo, que ningún vecino, que los hay, vaya si los hay, se ponga a dar martillazos a las seis de la mañana, o que un domingo placentero se convierta en una verbena de cortacéspedes.

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