Fijan una pensión de 3.000 euros mensuales para el niño al que le cayó encima un mueble de supermercado

  • El auto desestima "por desproporcionada" la solicitud de la acusación particular, que fijó la pensión en 11.500 euros

El Juzgado de Instrucción número dos de Almería ha fijado a cargo de la aseguradora del Grupo 'El Arbol' un pensión provisional de 3.000 euros al mes para la familia del niño de seis años que, el 3 de diciembre de 2007, sufrió un traumatismo craneoencefálico severo al caerle encima el mueble-consigna de uno de los supermercados de la cadena en la capital.

El auto dicta la medida cautelar "a cuenta de la indemnización que pudiera declararse procedente" en las diligencias previas abiertas por un presunto delito de lesiones por imprudencia aunque desestima "por desproporcionada" la solicitud de la acusación particular, que fijó la pensión en 11.500 euros de acuerdo con los gastos médicos derivados del tratamiento de rehabilitación del pequeño.

La jueza María Monserrat Peña considera, sin embargo, acreditado que el menor, J.C.G., precisa el tratamiento médico especializado para daños cerebrales que recibe desde el pasado mes de enero en la Clínica Guttman de Barcelona y cuyo coste mensual, sólo por estancia hospitalaria, cifra en 9.000 euros.

Pese a ésto último, apela a la "prudencia" que exige "en este momento de la causa" el desconocer cuál será "el alcance definitivo de las lesiones del perjudicado", así como "del tiempo que será preciso para la curación de las mismas" ya que el importe de la pensión provisional -subraya- "se hace con cargo a una posible indemnización".

El auto, dictado en la misma fecha de una providencia en la ordena la práctica de pruebas para dirimir si la consigna cumplía los mínimos reglamentarios marcados por Industria, recoge asimismo el atestado emitido por la Policía Local en los días posteriores a los hechos y que revela que el mueble, formado por dos bloques modulados de madera, "carecía de anclajes tanto de pared como de suelo", además de estar ubicado junto a "una máquina infantil tipo caballo".

La denuncia interpuesta un mes después por los padres del niño, quien sufrió el accidente mientras jugaba con otros menores a la puerta del supermercado ubicado en la calle Alcázar de la capital, sostiene que en los hechos se produjo la "concurrencia de una grave imprudencia criminal por parte de los encargados" de local.

En la citada demanda, que dio lugar a la incoación de diligencias previas, la representación procesal de la familia solicitaba, asimismo, la imputación del gerente del establecimiento como presunto autor de un delito de lesiones por imprudencia, incluyendo como responsables civiles al grupo empresarial y a su aseguradora.

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