Gádor no pagará las sanciones de la Junta por vertidos en el río Andarax

  • El alcalde y presidente de la Mancomunidad desvela que la Junta rubricó en 2010 la ampliación de la depuradora del Bobar, que evitaría este problema en la comarca, pero las obras aún no han empezado

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El problema en el abastecimiento de agua y las redes de saneamiento en la comarca del Bajo Andarax se han convertido en su principal caballo de batalla. Algo que no amedranta al presidente de la Mancomunidad, Eugenio Gonzálvez, que si hace unos días rubricaba un convenio con el Ayuntamiento de la capital para recibir agua desalada para dar de beber a los cerca de 40.000 vecinos de la comarca, ahora va a presentar un nuevo pulso político a la Junta de Andalucía, encargada de realizar las obras del Ciclo Integral del Agua -con una inversión superior a los 43 millones de euros- y que acabarían de un plumazo con ambos problemas.

Por todos es conocido los vertidos que periódicamente se producen en el río Andarax debido a que casi ninguno de ellos tienen EDAR (estaciones de depuración de aguas residuales). Ello provoca malos olores, la muerte de cabezas de ganado que pastorean por la zona, y los consabidos problemas sanitarios y de malestar para los vecinos de la comarca.

Por esta razón, Eugenio Gonzálvez lamenta la "pasividad" de la Junta en acometer las obras dle Plan del Ciclo Integral del Agua y ha asegurado a este periódico que va a llevar a los tribunales la próxima sanción que le imponga la administración autonómica por el vertido de aguas residuales. "Anualmente cada Ayuntamiento paga entre 6.000 y 7000 euros por esto. En cuanto me llegue Yo la voy a llevar al Contencioso para que la pague el que ha generado el problema porque no es justa esta situación".

Gonzálvez, que también es alcalde de la localidad de Gádor, lamenta que su Ayuntamiento tenía aprobado un proyecto para construir una EDAD "y nos dijeron que nos estuviésemos quietos que iban a empezar las obras del Ciclo Integral del Agua y no merecía la pena que pusiésemos en marcha la depuradora y realizásemos esa inversión. Las obras debían haber empezado en 2010, y ahora nos multan todos los años por echar vertidos", critica.

Y es aquí donde reside la cuestión primordial que provoca estas desavenencias entre la delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la Mancomunidad de Municipios del Bajo Andarax, en un acuerdo que se cerró el 8 de marzo de 2010 al que ha tenido acceso Diario de Almería y en el que se acuerda que las obras del Ciclo Integral del Agua se acometerían en el año 2010. Un documento rubricado por los alcaldes de Almería, Viator, Benahadux, Gádor, Huércal de Almería, Pechina, Rioja, Santa Fe de Mondújar, el propio presidente de la Mancomunidad, por entonces el ya también ex regidor de Viator, Cristóbal Urrutia, y la también por entonces consejera de Medio Ambiente de la Junta, Cinta Castillo.

En el mismo, dentro de los acuerdos, se especifica como objetivo primordial "la mejora y ampliación de la EDAR de Bobar (Almería) con la finalidad de que las aguas residuales de los municipios del Bajo Andarax así como de la ciudad de Almería, sean depuradas correctamente, ajustándose a los parámetros legales que permiten su disponibilidad para ser sometidas a aquellos tratamientos que permitan su posterior reutilización".

"Toda la problemática de los vertidos es fruto de los incumplimientoS de la Junta", reitera Gonzálvez que señala que en la reunión que tuvo el otro día con la delegada de Medio Ambiente, Sonia Rodríguez, "me pidió el papel donde se especificaba una fecha cuando no reconoce que no ha cumplido con su obligación. Hay que tener muy poca vergüenza diciendo que la Junta va a licitar ahora el Bobar cuando debió empezar en 2010 tal y como se firmó en su día".

Gonzálvez cree que las obras se retrasarán 2 ó 3 años más "llenando el río de vertidos" y recuerda que la Junta está obligada a prestar este servicio a pueblos de menos de 5.000 habitantes.

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