Indalotes que son para comérselos

  • El símbolo de Almería se 'escapa' de la Cueva de los Letreros y se hornea en la Pastelería Cruz y García Su obrador vio la luz el 1 de junio de 1982 en el municipio roquetero

De la Cueva de los Letreros a Roquetas. El principal símbolo de Almería ya puede comerse. La Pastelería Cruz y García causó sensación en la pasada edición del Salón de Gourmets, celebrada este mes en Madrid, con sus nuevos productos: los Indalotes. Pero esto es sólo una novedad de la gran experiencia y trayectoria que tiene esta pastelería enraizada en Roquetas de Mar.

Tal y como cuenta Laia Cruz, responsable del departamento comercia, fue su padre, Ángel Cruz, quien puso el establecimiento en marcha. "Comenzó su profesión de pastelero en el año 1974 en un pequeño pueblo de Barcelona, pero siendo natural de Almería y añorando sus raíces andaluzas, decidió trasladar su vida y familia a Roquetas de Mar, poniendo su experiencia y profesionalidad adquirida en su trayectoria al servicio del obrador", explica Laia Cruz, quien detalla que el obrador vio la luz por primera vez el día 1 de junio de 1982 en el municipio roquetero. "El obrador es como nuestra segunda casa, donde pasamos muchas horas, aquí surgen las grandes ideas, es como un gran laboratorio en el que creamos y probamos nuevas formulas y sabores. El obrador es algo único, hay que vivirlo y sentirlo".

La máxima de esta firma siempre ha sido la calidad, tradición y el trato personalizado, adaptándose a las necesidades de todos sus clientes. "Esta empresa comenzó como un negocio pequeño, yo diría que casi familiar, así que todas las horas que le dedicamos son pocas, pero poco a poco, y con mucho esfuerzo, fuimos creciendo hasta ser un referente en la pastelería almeriense".

Sobre ella y su hermana, Laia Cruz describe: "Nosotras hemos crecido en este ambiente dulce de olores y sabores, y ahora nos toca aportar nuevas ideas adaptadas a nuevos tiempos, nuevos gustos y nuevas tecnologías, como son las vistosas cupcakes y tartas americanas".

A pesar de los nuevos gustos de los consumidores hay una cosa que nunca cambia, la exigencia en cuanto a calidad. Ésta, Pastelería Cruz y García, la demuestra en su tarta de yema quemada y en la variedad que se encuentra en su amplio surtido de postres y tartas, "como son tarta shacher, tartas de frutas variadas, tarta de piononos, tarta razzinguer de merengue flambeado, hojaldre leones con mousse de crema, etc."

El esfuerzo de estos pasteleros ha fructificado de nuevo con los Indalotes, que de acuerdo a las palabras de Laia Cruz, están elaborados a partir de los sabores de Almería: "Naranjas del Andarax y almendras de las Alpujarras. Con forma de nuestro símbolo más internacional, el Indalo". Asimismo, este producto no requiere frío y tiene una vida de unos tres meses, siendo fácil de almacenar.

Además de en sus tres establecimientos propios (en la Avenida Carlos III de Aguadulce, en la Urbanización de Roquetas de Mar y en el núcleo central de este municipio), Cruz y García comercializa sus Indalotes a través de otros establecimientos como Cátame, en el quiosco de gourmet de aceite Castillo de Tabernas y en poblaciones como Las Negras, Rodalquilar y Mojácar, "intentamos llegar a puntos turísticos como áreas de servicio o Abades, ya que incluso más que de un dulce se trata de un souvenir".

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