Mabel Hernández recula y continúa la 'yenka' municipal de Ciudadanos

  • La concejala de Cs solicita volver al grupo un día antes del pleno en el que pasaba a los no adscritos

  • La asesoría jurídica dice que no puede hacerlo y podría dirimirse en los tribunales

La parlamentaria andaluza Marta Bosquet acompañó a la edil Mabel Hernández en su comparecencia de ayer en la sede de Ciudadanos en Almería. La parlamentaria andaluza Marta Bosquet acompañó a la edil Mabel Hernández en su comparecencia de ayer en la sede de Ciudadanos en Almería.

La parlamentaria andaluza Marta Bosquet acompañó a la edil Mabel Hernández en su comparecencia de ayer en la sede de Ciudadanos en Almería. / diario de almería

La concejala Mabel Hernández no se ha ido oficialmente de su grupo municipal y ya quiere estar de vuelta. Hoy se celebra el pleno "extraordinario y urgente" en el que iba a pasar a los no adscritos, materializándose su decisión de dejar la disciplina de Ciudadanos y continuar por libre con su acta, lo que implicaba la reformulación de las comisiones plenarias y los órganos colegiados municipales, y ayer presentó en el Registro un nuevo escrito en el que solicitaba volver a la formación de la que había renegado hace menos de una semana por las discrepancias internas con el portavoz, Miguel Cazorla. Otro episodio más para olvidar de una formación que se está acostumbrando al baile de la yenka, después del Cazorlazo que puso patas arriba el consistorio de la capital en la investidura al anunciar un acuerdo de gobierno que le daba la Alcaldía al PSOE y finalmente dejarla en manos de los populares con su abstención. La edil díscola con la gestión de su grupo reculaba ayer y anunció, en su comparecencia conjunta con la parlamentaria Marta Bosquet, su voluntad de volver alegando su "responsabilidad" con votantes y su "compromiso público" con los almerienses. Mabel Hernández argumentó que es una "mujer de partido" que no quiere renunciar a los "valores y principios" de Cs, pero lo hace a destiempo, fuera de plazo, después de generar una grave crisis orgánica y manejar los tiempos a su antojo. De hecho, presentó la renuncia en la tarde previa a la visita del líder regional de la formación tan anaranjada como poliédrica, Juan Marín, que desayunó en Almería afrontando una difícil tesitura que mantenían aparcada y sin respuesta. Fruto de las reuniones y negociaciones del partido con los protagonistas, los tres integrantes del grupo en la capital, se estableció mantener la hoja de ruta de Cs por encima de las diferencias personales. Y así ha sido. El escrito presentado ayer cuenta con la unanimidad de Miguel Cazorla, Rafael Burgos y Mabel Hernández. Su intención ahora es seguir trabajando como si nada hubiera pasado, aunque bajo la lupa de los responsables del partido que velarán porque no se produzcan más vicisitudes en lo que resta de legislatura.

En el pleno que se celebra hoy se dará cuenta de sendos escritos y se abordará si existe posibilidad legal de reincorporarse después de intentar dejar el grupo. En un primer dictamen de la asesoría jurídica del Ayuntamiento se ha planteado que Mabel Hernández tendrá que quedarse como edil no adscrita, no permitiéndole la vuelta atrás en la decisión inicial, si bien el secretario del pleno ha planteado que en base a ambos requerimientos podría volver al grupo al contar además con el beneplácito de sus compañeros. A mediodía se disipará cualquier duda sobre el futuro de un grupo que ha funcionado como sostén del equipo de gobierno, bisagra en la investidura y fundamental para aprobar los presupuestos municipales y otros proyectos. Si el plenario determina, en base a los informes jurídicos, que no se puede reincorporar, el partido ya ha anunciado que acudirá a los tribunales y que existe algún precedente que lo avala. Marta Bosquet confió en que no haga falta acabar en el contencioso y ayer apeló en su intervención al "sentido común" para que la voluntad tanto de Mabel como de los otros dos concejales se haga efectiva cuanto antes. La integrante de la nueva Ejecutiva de Rivera planteó en todo momento que se había podido reconducir la situación, si bien obvió intencionadamente en base a qué preceptos se apagó el fuego del grupo municipal. Lo único que está claro es que habrá una mayor supervisión de todos y cada uno de los movimientos de Miguel Cazorla, además de que se haya puesto sobre la mesa su relevo en la capital al término de la legislatura pese a su intención de seguir siendo el candidato de Cs. Está prevista una reunión con Juan Marín la próxima semana.

El alcalde de Almería, Ramón Fernández-Pacheco, pidió ayer el final de la incertidumbre para la corporación por la crisis de Cs y se mostró respetuoso con la decisión que finalmente adopten. "No hay ningún interés político del equipo de gobierno en que Mabel se vaya del grupo o se mantenga", reiteró un día antes del pleno. Eso sí, les lanzó un claro mensaje. "Lo único que les pedimos es tranquilidad y estabilidad institucional y, sobre todo, ejemplaridad de cara a los ciudadanos que son los que pagan el sueldo de los concejales". Una pretensión, la de la normalidad, que contrasta con la yenka sin fin de los anaranjados porque su anuncios quedan en nada. Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, atrás... un, dos, tres.

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