El Miguel Ángel del retrato almeriense

  • El pintor se ubica en pleno corazón del Paseo ofreciendo su arte a todo el que quiera adquirir una imagen de un ser querido · El artista tuvo que trasladarse a Francia y su obra se reparte por Europa

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En 1475, nació una de las mayores figuras del Renacimiento Italiano y de toda la historia del arte en general, Miguel Ángel. Así se llama el pintor que retrata a las diversas personas que se acercan al Paseo de Almería para recuperar la imagen de un familiar fallecido o para enmarcar la de un ser querido. El manejo del grafito y el carboncillo centran la atención de los viandantes y el retrato se convierte en el gran protagonista del arte del pintor almeriense Miguel Ángel M. Díaz.

Han sido muchos los cambios de residencia del artista. Aunque nació en Almería tuvo que partir en 1977 hacia Francia por la mala situación económica que vivía en ese momento. "Allí he pasado más de treinta años viviendo. En Francia he trabajado mucho en todos los sentidos. Me he tirado media vida trabajando y la otra pintando", asegura Díaz.

El pintor ha recorrido gran parte del país galo: "He hecho dibujos de todas las ciudades más importantes de Francia. Unas acuarelas que pinté se incluyeron en una agenda. No me gusta París porque es una mafia. Unos pasaban por encima de otros".

El retratista es, sobre todo, un artista de la calle: "Al principio expuse en algunas capitales francesas. Lo que más hago son retratos. La gente se los lleva y ya no puedo exponer, la obra está vendida. Hay dibujos míos prácticamente por toda Europa".

Para el pintor, su escuela ha sido, es y será la calle: "Hay que tener agallas porque te expones a las críticas que te hacen".

El exterior puede ser una sala de exposiciones con críticos por cada trazo que el artista refleja en su obra: "Al principio tenía comentarios de que tenía que aprender más. Me he interesado y lo he hecho. Ahora, al contrario, son halagos. Me preguntan si puedo dar lecciones de dibujo y pintura".

Díaz ha sido elogiado de mil formas, pero el pintor recuerda la que más le ha marcado: "Lo que más me ha emocionado son las lágrimas de una madre después de ver el retrato de su hijo. Las palabras me han animado a seguir. La gente es muy buena, no suele decir nada malo. Los que más critican son los que no saben dibujar".

Los inicios de su pasión por la pintura están casi en el olvido. "Comencé cuando era un enano. Desde que tenía tres años empecé a darle al lápiz", recuerda el pintor.

El artista está especializado en el retrato, aunque no descarta otros menesteres: "Cuando se dominan las técnicas del dibujo y la pintura se puede hacer lo que sea, aunque me he especializado en el retrato".

El artista ha tenido la posibilidad de pintar durante todo el año: "Como he dibujado a partir de una fotografía, en muchas ocasiones, me ha permitido seguir trabajando. Siempre que se realiza un retrato al natural se hace mejor porque se muestra el carácter de una persona y se capta su imagen".

Según le han comentado algunos de sus clientes, a muchos de sus retratos "sólo les falta ponerse a hablar".

Para Díaz, el boca en boca funciona muy bien a la hora de tener nueva clientela: "Hay una familia que me encarga mucho. Empecé retratando a la madre y ya retrato a los hijos".

Tras tres décadas en el país francés, el artista ha vuelto a la capital por varias razones: "He escogido Almería porque es mi lugar de nacimiento y es el mejor clima de España. Si quiero trabajar y exponer puedo estar hasta el mes de octubre sin problemas".

Díaz tiene sus motivos para pintar en la calle: "Quiero que cualquier persona conozca el retrato, que es una de las técnicas más interesantes, a un precio bastante asequible y no tengan que pagar tres o cuatro veces su valor por culpa de los intermediarios".

Es la segunda vez que Díaz pinta en las calles de Almería, aunque esta semana ha sido el inicio de temporada: "Los domingos me quiero ir al Paseo Marítimo o a la Puerta Puchena".

El artista estará tres o cuatro días a la semana y su horario será aproximadamente de 10:30 hasta las 14:00 horas. "Depende del trabajo que tenga estaré aquí. Le doy una tarjeta a todo el mundo que me pregunta. Estando aquí incito a la gente que pregunte, se interese y encargue", señala Díaz.

El material que utiliza es el grafito porque es el que menos mancha. "Tengo encargos de óleos que no se pueden hacer en la calle. Aquí hago lo que menos molesta. Conozco todas las técnicas , salvo el acrílico", explica el pintor.

Los precios dependen del formato y la técnica empleada. El retrato a carboncillo cuesta unos 100 euros, al pastel vale 150 euros, y al óleo a partir de 400. El artista ofrece como garantía la devolución del dinero: "Si no les gusta el dibujo, no se lo tienen que quedar, aunque no me ha pasado nunca. Lo hago para que confíen en que no les voy a engañar". El pintor es especialista, igualmente, en temas taurinos, antiguos y modernos.

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