Muchas sombras y pocas luces para cuentos con encanto

  • A la Sombrita sorprendió con iluminación y juego de manos

Luces, sombras y manos son los elementos perfectos para crear una multitud de historias distintas que sorprenden al espectador. A la Sombrita ofreció el sábado por la noche un espectáculo en la parte norte del Auditorio Municipal que dejó a los espectadores con la boca abierta por las distintas figuras que pudo crear José Diego Ramírez.

La representación que llevó la compañía se titula Cuentos de pocas luces. El artista explicó los orígenes de los juegos de sombras e hizo una hipótesis de cómo podría haber surgido este arte de contar una historia.

Mientras Ramírez realizaba algunas figuras se podía escuchar como algunas personas del público intentaban adivinar las imágenes que el artista iba haciendo mientras contaba un relato.

El artista contó como el fuego pudo influir a la hora de crear un juego de sombras, y aparecían los primeros cuentos sobre como un conejo se libraba de las garras de un lobo, o la existencia de un mamut.

El creador consiguió arrancar los aplausos del público de forma espontánea con la creación de algunos de los personajes y con historias sencillas con humor, y muy buen ejecutadas.

Además de las manos, el artista se sirvió de objetos y títeres articulados para crear muchas más situaciones y personajes que engancharan al público. Durante cuarenta minutos, acompañado de música que daba teatralidad a la representación, Ramírez tuvo en sus manos el poder de llegar a todos los públicos y emocionar con su talento.

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