Municipios sin voz ni voto

  • Dalías lleva 8 meses sin celebrar un pleno y Purchena ha dejado la 'lista negra' hace dos semanas tras 7 meses de espera · La oposición lo califica de "oscurantismo"

Aunque parezca contradictorio e incluso surrealista, aún hay municipios en la provincia en los que las sesiones plenarias en sus ayuntamientos brillan por su ausencia. Un espacio en el que se debaten los designios de sus vecinos, la puesta en marcha de proyectos que redunden en la mejora de su bienestar y en la creación de empleo y, lo más importante, que están amparados dentro de nuestro sistema democrático para celebrarse de forma regular tal y como marca la Ley Básica de Régimen Local, en la que se establece que en municipios de más de 20.000 habitantes se debe realizar un pleno ordinario al menos una vez al mes, de entre 5.000 a 20.000 cada dos meses y menores de 5.000 cada tres meses.

Una situación que padece por ejemplo el Ayuntamiento de Dalías que no celebra un pleno desde octubre del año pasado y que con la legislación en la mano, ya debería de haber oficiado, al tener menos de 5.000 habitantes, tres sesiones. Un hecho que ha llevado al PSOE a amenazar con llevar a los tribunales al alcalde, el independiente Jerónimo Robles, si no celebra uno este mes . "El regidor está amordazando a la oposición municipal al no convocar desde hace más de siete meses plenos ordinarios, por lo que nos impide presentar mociones y formular ruegos y preguntas", lamenta la portavoz socialista, Yolanda Callejón.

Hasta el momento, Robles sigue sin celebrarlo "pero ya estamos negociando la fecha ya que estamos debatiendo en distintas reuniones los presupuestos de Dalías de este año". Una situación, por tanto, que dejaría de ser anómala para finales de este mes, calcula Callejón.

Otro pueblo que le sigue la senda, aunque recientemente enmendada, es Purchena. Aquí gobierna el PSOE con Juan Miguel Tortosa y hasta hace escasas dos semanas los vecinos seguían padeciendo la misma situación que los de Dalías ya que en el pueblo no se celebraba un pleno desde el mes de octubre de 2011. Con una población menor a los 2.000 habitantes, el equipo de gobierno está obligado a celebrarlo también cada tres meses y "hasta que no lo hemos denunciado en varias ocasiones en los medios de comunicación el alcalde no ha entrado en razón", señala la portavoz del PP, Mari Carmen Domene. Un hecho que para la popular evidencia "una situación de oscurantismo y la falta de cumplimiento de la legalidad".

En otros muchos municipios, sobre todo aquellos menores de 5.000 habitantes, que son los que cuentan con menos recursos económicos y personal y en los que la figura del alcalde tiene mayor peso, se producen retrasos en la celebración de las sesiones plenarias ordinarias, algo que para los partidos que ejercen la oposición "son claros ejemplos de oscurantismo y gestión encubierta".

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios