Obras en la Casa Fischer para que sea el Instituto de la Mujer

  • La Junta de Andalucía licita ya la rehabilitación de esta bella casa palaciega. El proyecto contempla la recuperación de los jardines para su uso público

Cerrada y sin cuidados durante años, pero este sino cambiará pronto para una de las viviendas más bellas de la ciudad, la Casa Fischer o el Cortijo del Gobernador. La Consejería de Economía y Hacienda de la Junta ha sacado a licitación la adjudicación de las obras para rehabilitar este antiguo inmueble, así como sus hermosos jardines, y volver abrirlo al uso ciudadano como Instituto Andaluz de la Mujer.

Aunque esta casa palaciega es hoy desconocida por muchos almerienses, la actuación que prepara la Junta se convertirá en una de las de mayor importancia de las encaminadas a recuperar los valores históricos que a duras penas conserva la capital. Situada en la Finca Santa Isabel -Paseo de la Caridad-, la que fuera durante años sede de la Delegación Provincial de Educación, podría estar en obras en septiembre, tras haberse hecho pública la licitación este mes.

Las empresas interesadas en recuperar la brillantez del Cortijo del Gobernador pueden presentar sus ofertas hasta el 10 de junio. El proyecto a seguir lo ha elaborado un equipo multidisciplinar de arquitectos, historiadores, restauradores e ingenieros, encabezado por Ramón de Torres.

La actuación, que tendrá un coste máximo de 3.687.228 euros redondeados, se prolongará durante año y medio, y puede dividirse en dos grandes apartados. La restauración del edificio por un lado, con un buen estado general de conservación pese al abandono, y la actuación paisajística sobre el que es el único jardín modernista de Almería.

El palacio colonial, aparte de su relevancia desde el punto de vista arquitectónico -el exterior de la edificación pertenece al historicismo y su interior está calificado como la pieza más singular del modernismo en la ciudad por los expertos-, encierra muchas curiosidades históricas.

Se llamaba originariamente el Cortijo de Santa Cecilia. Fue mandado a construir a finales del siglo XIX por el que fuera entonces el cónsul de Dinamarca en Almería Herman Federico Fischer, conocido consignatario de buques que exportaba uva de Almería. De hecho, los jardines fueron en un principio de uso agrícola con plantaciones de vid.

Según el estudio realizado por la paisajista María del Mar Verdejo, que ha recogido en el mismo informaciones orales de los descendientes de esta familia, este palacio era copia exacta de la casa familiar en Lübeck (Alemania). Esta es la razón de que, por ejemplo, el suelo de las habitaciones de la planta principal sean de parquet, un material que no se utilizaba en aquella época.

Más adelante, el Cortijo de Santa Cecilia -nombre que el cónsul quiso darle en homenaje a su primera mujer, que murió al caerse de su caballo en 1882-, pasó a ser la vivienda de los gobernadores civiles , de ahí que hoy a este edificio se le conozca más por el nombre del Cortijo del Gobernador. Muchos personajes que han marchado la historia del país durmieron aquí. Entre ellos, Franco, en las dos visitas que realizó a la ciudad durante la dictadura.

Tanto el proyecto para la rehabilitación del edificio y su adaptación como Instituto de la Mujer de la Junta de Andalucía, como la recuperación de los jardines, tienen por objeto rescatar los elementos de mayor valor. Y lo que es más importante, que el Cortijo de Santa Cecilia, la Casa Fischer o el Cortijo del Gobernador vuelva a tener sus puertas abiertas.

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