Promesas taurinas ilusionan en la novillada en honor a San Isidro

  • La novillada celebrada en honor de las fiestas de San Isidro de El Parador resultó interesante por las maneras de lo noveles toreros, la presentación y buen juego de los novillos pese al poco público

No es fácil ver a jóvenes promesas hacer el paseíllo en una plaza de obra y capacidad como es la de Roquetas. Tampoco lo es que en festejos sin picadores se disfrute de novillos tan bien presentados y parejos pese a ser de tres ganaderías distintas. Sabia nueva de las Escuelas Taurinas de Alicante, Linares, Almería, Murcia, de la Fundación "El Juli" y de Écija. Con muchos defectos y dificultades propias de la inexperiencia sobre todo a la hora de matar, pero con más virtudes de las que se podían esperar. A destacar brevemente la pinturería y soltura de Adrián de Torres, la solera y asiento de Jesús Torres, el saber de Pablo Belando pese a la dificultades del peor novillo de la tarde, la claridad y buen concepto de Miguel Cuartero y, quizá, el mejor de la tarde si le perdonamos el infame bajonazo, Antonio David. El que más desentonó de la buena línea de sus compañeros fue Mariano Marín quizá por un físico que no le va a ayudar para el asunto taurino, pero con algunas pinceladas de gusto pese a las carencias. Los novillos tuvieron presencia de las que dan importancia a cualquier resolver en la plaza. Nadie se aburrió. Muchas volteretas, algunos errores de querencias, en general buena colocación frente a los novillos, desesperante suerte suprema por parte de los seis toreros, pero algún nombre a señalar pues, en este dificilísimo mundo, apuntan lo que pueden ser nombres que suenen en el futuros en carteles de mayor postín.

De querer fomentar la fiesta, de ansiar que el nombre de Roquetas suene, de buscar uso continuado de lo que es un bien municipal, quizá este sea el camino. Y a la vuelta, la época estival.

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