San Sebastián abre las puertas de Fiñana a vecinos y turistas

  • Junto con el recorrido del patrón, los habitantes muestran al resto sus comidas típicas para estas fechas

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Al grito de "¡San Sebas con el tracatrá!" y "¡Que vea el sol!" hizo acto de aparición el patrón de Fiñana para recorrer las calles del municipio en el que es, sin duda, el día más grande de la localidad en todo el año. El pueblo de la Comarca del Nacimiento se muestra al resto de la provincia en una de las celebraciones más curiosas de toda ella. Ya lo ha dicho en la previa de estas fiestas su alcalde, estos festejos no dejan indiferente a nadie, o te gusta o no, pero por la imagen que se volvió a repetir la noche del pasado viernes, gustan y mucho.

El santo volvió a encerrarse en la parroquia de la Anunciación con los albores del día tras alrededor de nueve horas de tránsito por las calles, esto es ya algo habitual. Tras él, un reguero de personas que no desistieron en su intención de acompañarle hasta que regresara a la iglesia. Este recorrido da para muchas cosas: jóvenes dedicándole canciones durante toda la procesión, vecinos apoyados en los balcones a su paso, cohetes por doquier anunciando su trayecto, música y, sobre todo, bebida y buena comida. Y es que Fiñana encontró hace muchos años la gastronomía que ensalza a estas fiestas. Habas, tocino, jamón, rosas (palomitas de maíz) embutidos de todo tipo, carne en ajillo y sobre, todo, zaramandoña. El plato típico de los fiñaneros, que está compuesto por pimientos verdes, rajados y secados al sol, tomate seco, calabaza en rodajas, cebolla, aceitunas, ajos y bacalao. Y todo esto regado por un buen vino del país, que para pasar el frío que hace en esta zona durante las celebraciones no está de más.

Todos estos platos se ponen a disposición de los vecinos de la localidad casa por casa, pero también de los turistas. Los hogares abren sus puertas para que la gente vaya entrando en ellas y degusten la comida que durante todo el día se ha preparado con el mayor cariño posible. De esta forma, durante toda la noche, los seguidores de San Sebastián tiene asegurado el tener el estómago lleno, pues el recorrido no es precisamente corto y la mayoría quieren aguantar hasta el final.

Son muchos los ingredientes que hacen que estas fiestas sean especiales y año tras año las cámaras de televisión se las quieran enseñar al resto de Andalucía y España. Y es que los de San Sebastián son unos festejos abiertos a todos y que además brillan por su singularidad y su espectacularidad. Además, lejos de ser una tradición que caiga en el olvido, cada vez son más los turistas que se atreven a desplazarse hasta la localidad para empañarse del ambiente que se vive en sus calles durante los días de celebración.

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