Torrecárdenas cura el 100% de las alergias a la leche de vaca en niños

  • El tratamiento de desensibilización ha sido empleado en un total de 52 niños de más de 5 años

Una madre con su hija durante una de las pruebas para detectar alergias alimentarias. Una madre con su hija durante una de las pruebas para detectar alergias alimentarias.

Una madre con su hija durante una de las pruebas para detectar alergias alimentarias. / D. A.

Especialistas en alergología del Complejo Hospitalario Torrecárdenas de la capital almeriense han logrado curar el 100% de los casos de alergias a la leche de vaca en niños. En total, y tal y como ha detallado el doctor José María Batlles el tratamiento conocido como desensibilización, mediante inducción de tolerancia oral específica (SOTI en sus siglas en inglés), se ha aplicado a un total de 52 niños de más de cinco años. "Todos ellos han logrado tolerar la ingesta de 60 mililitros sin sufrir ningún tipo de reacción".

Esta cantidad es el umbral mínimo para que los menores puedan tomar pequeñas cantidades de leche de vaca y sus derivados. A partir de esa mínima dosis, el 85% de los niños tolera 200 mililitros de leche, lo que equivale a un vaso. "Les cambia la vida a los menores y a sus padres, que así lo manifiestan en la consulta", ha destacado el alergólogo quien ha añadido que "no solo se trata de poder beber un vaso de leche sino que son muchos los alimentos que contienen leche y que están presentes en las dietas de los menores". José María Batlles se ha manifestado contrario a que la leche de vaca sea mala, "esto no es cierto, y no hay ninguna base científica que así lo diga, ni sobre si hay que tomarla o no".

Antes de realizar la desensibilización se informa a los padres del niño alérgico de todos los pasos a seguir, posibles riesgos de reacciones y cómo tratarlas. Los niños que reciben el tratamiento se dividen en dos grupos: los que no presentan anafilaxia (una reacción grave que afecta al mismo tiempo a dos o más órganos y que puede llegar a ser letal) y con valores de menos de 100 kU/L de caseína y los que sí han tenido anafalixia antes y tienen valores superiores. En cada uno de ellos la pauta de aumento de la cantidad de leche que se administra es distinta, siendo de mayor duración en el segundo caso, hasta 40 semanas, y de un mínimo de 11 en el primer grupo.

La primera fase del tratamiento se realiza en el hospital durante dos días, y la fase de continuación se realiza en el domicilio. Durante esa fase los niños vuelven una vez a la semana a la consulta para ir aumentando las dosis. La alergia alimentaria constituye en la actualidad un motivo importante de preocupación para los alergólogos. La población más afectada es la infantil. Se estima que entre el 6% y el 8% delos niños presenta una alergia a alimentos tan básicos como la leche o el huevo.

El que una alergia tenga como objetivo elementos tan esenciales en la dieta levanta tremendos temores entre los padres ya que consideran que sus hijos lastrarán, en el futuro, carencias nutricionales, aparte de observar cómola calidad devidaenel colegio,enloseventos sociales o en el vivir cotidiano se ve mermada.

José María Batlles ha señalado que el proceso de desensibilización se lleva a cabo a partir de los cinco años porque la alergia a la leche de vaca puede desaparecer. En casi un 50% de los casos que se manifiestan en bebés con días, suele terminar desapareciendo entre los tres y cuatro años. Antes de proceder a la desensibilización se realizan una serie de pruebas entre las que se determina si es alergía mediada por IGE, en la cual se puede proceder a aplicar el tratamiento.

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