Los afectados de la Balsa del Sapo no pagarán el IBI rústico

  • Aseguran que se sienten menospreciados por la Junta y anuncian movilizaciones para febrero si la Junta no acelera el proceso de adjudicación del bombeo adicional

Promesas cumplidas. Durante la reunión mantenida por miembros del equipo de Gobierno del Ayuntamiento de El Ejido con representantes de la Asociación Cañada de Las Norias uno de los puntos que se pusieron sobre la mesa fue la devolución del IBI rústico cobrado a los agricultores. En esta línea cabe recordar que el acuerdo era para los agricultores que tuvieran sus fincas completamente anegadas. En caso de que las fincas que sufren daños parciales, se catalogarían para reducir un porcentaje determinado del coste del impuesto a los agricultores. En principio, tal y como anunciaba a Diario de Almería hace unos días el secretario de la Asociación, Juan Bartolomé Escobar "esta devolución no podría llevarse a cabo para el resto de agricultores a no ser que se cambiara el valor catastral del suelo, pero la gente no está dispuesta a cambiar el valor catastral porque si hubiera una expropiación o algo así tendría menos valor el terreno".

Aunque, según Escobar, "desde el Ayuntamiento no se puede poner en marcha ningún instrumento que permita cambiar esto", el regidor ejidense, Francisco Góngora, ha hecho "encaje de bolillos" dado que a su juicio "esta medida es de justicia pues los agricultores están viviendo un drama que hay que tratar de aliviar", por ello, se ha decidido abrir una línea de subvenciones ante la petición de los agricultores perjudicados "que los asociados han recibido muy positivamente al conocer que el procedimiento de devolución del IBI rústico de 2011, y posteriormente de 2012, será mediante trámite de subvención y sin tener que modificar el valor catastral de sus fincas", apuntaba Escobar.

En este punto cabe reseñar que, esta subvención no tendría por qué llevarse a cabo si de una vez por todas se hubiera dado una solución a las constantes inundaciones que cada año afectan a cientos de agricultores por la subida del nivel de la lámina de agua de la Balsa del Sapo. Y es que fue en el año 2003 cuando comenzaron las primeras inundaciones que afectaban a invernaderos. Al año siguiente, 2004, la Junta de Andalucía comienza a tomar cartas en el asunto y se aprueba como medida provisional la construcción de una tubería de desagüe hacia el mar desde la Balsa hasta la Rambla de Carcauz, y después se amplió hasta la Rambla del Cañuelo. Por esta tubería, terminada un año después, se evacúa el agua que extraen desde entonces cuatro bombas de forma rotatoria. Desde el año 2005 la Junta de Andalucía viene realizando bombeos de agua en la Balsa del Sapo. "Entonces los responsables autonómicos dijeron que habían conseguido solucionar los problemas de la Balsa del Sapo, un dato que hace muy fácil la compresión de la indignación de los afectados, puesto que actualmente el nivel de la lámina se encuentra de 4 a 5 metros más alto que en esa fecha", asegura Escobar.

Se pusieron en marcha cuatro bombas de extracción que, a pleno rendimiento extraen 180 litros por segundo, y que no siempre han funcionado a pleno rendimiento provocando subidas en el nivel de la Balsa y por consiguiente inundaciones. En 2011 las administraciones autonómica y central dan luz verde a la que será la solución definitiva a este problema, la construcción de un túnel de desagüe. Pero hasta su llegada, y en plena campaña electoral, el consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo anunciaba la construcción, como medida provisional, de una conducción, que permitirá extraer 500 litros por segundo.

A día de hoy, los afectados siguen esperando no sólo su entrada en funcionamiento sino su construcción. Y es que la obra ni siquiera ha sido adjudicada. Por su parte, el alcalde de El Ejido ha vuelto a pedir a la Junta "celeridad" para que no se demore más la adjudicación de las obras de bombeo adicional en el humedal.

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