El científico Torres Cuadra, invitado esta noche en Cuarto Milenio

  • Hablará sobre un caso ocurrido en Valladolid en los años 70, al recibir un disparo 'extraterrestre' un tractorista que murió dos años después de tumor cerebral

'El ingeniero aeronáutico almeriense José Luis Torres Cuadra participará como invitado especial esta noche en el programa que dirige Iker Jiménez en la emisora de televisión 'La Cuatro', 'Cuarto Milenio'. El conocido inventor y especialista en armas hablará sobre un extraño caso que sucedió en los años setenta del pasado siglo en la provincia de Valladolid, al recibir un disparo un tractorista, que falleció dos años después por tumor cerebral.

Momentos antes de los hechos, el trabajador había visto alguna imagen extraña, al parecer, relacionándose el caso con las apariciones de seres de otros planetas.

En aquella época Torres Cuadra colaboraba con los programas de televisión que hacía el famoso profesor Jiménez del Oso sobre temas esotéricos, extraterrestres y misterios sin resolver. El especialista almeriense afirmó entonces que el disparo que recibió el vehículo en el que trabajaba la víctima procedía de seres extraterrestres, puesto que el proyectil o el material empleado en el disparo "no estaba realizado con ningún material terrestre. El impacto derritió el cristal del tractor encontrándose sustancias que no existen en la Tierra", asegura José Luis Torres Cuadra. El técnico almeriense recuerda que el tractorista no fue herido entonces porque el impacto no llegó a darle en el cuerpo, pero falleció dos años después en extrañas circunstancias, por un tumor cerebral que "pudo ser provocado por aquél suceso", según afirma.

Tantos años después de aquel extraño hecho, todavía sin aclarar, el programa televisivo ha decidido investigarlo y volver a sacarlo a la opinión pública, para lo que se puso en contacto con Torres Cuadra con el fin de recuperar su versión pericial de los hechos acaecidos entonces. "Sí, efectivamente el disparo tuvo que ser hecho por seres llegados del espacio exterior porque en la Tierra es imposible fabricar armas con esa tecnología".

José Luis Torres Cuadra es un reconocido inventor e ingeniero aeronáutico, así como constructor actualmente de desaladoras ecológicas e incineradoras que utilizan residuos vegetales y de todo tipo para producir energía limpia medioambientalmente. También ha diseñado varios prototipos de armas .

Torres Cuadra fue contratado para fabricar armas en Irán. Después trabajó en este país contra los irakíes. Fue, de forma honorífica, teniente coronel del Ejército de Sadam Husein hasta la Guerra del Golfo, para vengarse del intento de asesinato que sufrió en Irán, país entonces en guerra con Irak. "Me llamaron los irakíes en la invasión de Kuwait pero les dije que ya estaba mayor para más aventuras". Mejoró las versiones iniciales de los misiles Scud de procedencia soviética, que finalmente fueron lanzados sobre Jerusalén en aquella contienda. Hoy en día se dedica a la construcción de plantas desaladoras, pero mientras trabajó para los iraquíes conoció el ántrax y la guerra bacteriológica.

Con 17 años ganó en España un conocido galardón de la época franquista, el Premio Dulcinea otorgado a un grupo de jóvenes almerienses que fabricaron un cohete que llegó a dispararse en Cabo de Gata ascendiendo varios metros, lo que le lanzó a la fama y provocó que los principales periodistas españoles de la época, como el desaparecido Yale o Tico Medina, realizaran varios reportajes sobre él y sus compañeros. Se trataba del 'España I', que podía alcanzar los 50.000 metros de altura.

Trabajó para los iraníes bajo el régimen de Jomeini, pero sus socios, según afirma, le traicionaron. "Intentaron matarme. Atentaron contra mi vida. Decían que cobraban ellos si yo moría, pero no yo ni mi familia. Entonces Irán estaba en guerra con Irak. Perdí varios dedos de la mano en una explosión". Los tres dedos los guarda en su casa como recuerdo en un frasco de formol.

Sufrió cárcel y al volver a España fugado tras varias peripecias y gestiones diplomáticas, fue entrevistado en Televisión Española cuando su familia creía que estaba muerto. Pese a las advertencias del Ministerio de Asuntos Exteriores para que no hablara mal de Irán, se ofreció para trabajar contra Jomeini gratis. Quería devolver a los iraníes todo el daño que había sufrido bajo su régimen. Era 1983. Ya en Irak fue tratado a cuerpo de rey y alojado en un hotel de lujo. El régimen de Hussein le pidió que mejorara la versión de los misiles soviéticos Scud que estaban anticuados.

Antes había trabajado para el dictador Marcos en Filipinas, desarrollando armas en Siria con el palestino Yaser Arafat, lo que le costó ser espiado por numerosos servicios de inteligencia durante años y marcado como peligroso en las listas negras internacionales. Tras cambiar de mentalidad y apostar por el trabajo para la paz desarrolla ahora sistemas para limpiar chapapote, predecir terremotos o incinerar residuos sin humos. Su fábrica global desala agua y acaba con el almacenamiento de residuos.

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