"¿Donde están las comercializadoras?"

  • Manifestación de Coag, UPA y Asaja, que echan de menos a las empresas · Los agricultores desean firmar un documento con las instituciones para llevárselo a Fischer, con quien solicitan una reunión

"Estamos pidiendo que los políticos se posicionen de forma unánime en defensa del campo y, con dificultades, se están posicionando. Pero tengo una espina clavada: las comercializadoras, principalmente, las que nosotros somos dueños, no tienen claro si nos apoyan o no; y esa espina sí que la tengo clavada porque son...". Así arrancó su intervención ayer Andrés Góngora, secretario provincial de Coag en Almería, que no quiso terminar la frase, aunque muchos de los agricultores la acabaron por él, entre aplausos.

Este fue el sentimiento generalizado en la manifestación conjunta que las organizaciones agrarias UPA, Asaja y Coag llevaron a cabo por la capital almeriense aprovechando la festividad del Día de Andalucía. Una fecha que se dejó notar en la movilización, muy numerosa, con más de 2.000 personas, 6.000 según los organizadores, muchas familias enteras, mujeres e hijos, que arroparon a los agricultores.

El buen tiempo acompañó y eso sirvió para llenar el aparcamiento de El Palmeral, adonde acudieron también numerosos representantes del Partido Popular para respaldar a la agricultura almeriense, entre ellos, la senadora María del Mar Agüero, el presidente de la Comisión de Agricultura del PP Andaluz, Juan Cantón, el alcalde de Níjar, Antonio Jesús Rodríguez, los concejales de agricultura de Níjar, La Mojonera, Adra, Roquetas de Mar y, la nota discordante, el alcalde de Vícar, Antonio Bonilla, de los poquitos socialistas que defendieron en persona a sus agricultores; también, el incansable concejal de Agricultura de El Ejido, Jorge Viseras, y el vicepresidente de la Diputación, José Añez.

El parking de El Palmeral fue un goteo continuo de agricultores desde las 10:30 de la mañana, a pesar de las fuertes medidas de seguridad que la Policía tenía previstas tanto en la Avenida de Cabo de Gata como en la del Mediterráneo, con controles policiales para evitar posibles disturbios posteriores, y que fueron motivo de queja de las organizaciones agrarias, especialmente, de Francisco Vargas, secretario provincial de Asaja en Almería: "Ojalá hubiera esos mismos controles por las noches en los invernaderos y así evitarían muchos robos", ironizó.

Ante la presencia de media docena de vehículos de las Fuerzas de Seguridad y la atenta mirada de más de 30 agentes policiales, los agricultores arrancaron un día de reivindicaciones con mucho colorido, banderas de la región, carteles reivindicativos y el rescoldo del Carnaval, con caretas y disfraces, entre los que destacaron dos hortalizas, un tomate y un pimiento, encargados de aporrear con sus reivindicaciones a una comisaria Mariann Fischer, burlescamente caracterizada.

Entre los asistentes, UPA se afanaba por repartir una tabla reivindicativa en la que figuran los principales problemas del campo y una serie de exigencias para el Gobierno nacional. Pero los agricultores no sólo echaron en falta a las comercializadoras, un hecho que también reivindicó Juan Cantón. Sus miradas se dirigieron hacia las instituciones, representadas por la Junta de Andalucía y su figura representativa en el sector, el consejero Martín Soler.

A pesar de ello, Góngora destacó que cada uno se ha posicionado de una forma y que desde Coag tienen muy claro que no desean que este asunto se politice, ni se trata de "enfrentarse a la Subdelegación del Gobierno", confiando en que sus reivindicaciones se sigan escuchando en Madrid, "gracias a las movilizaciones", como ocurrió esta semana, con la reunión entre tres ministerios, los productores y las organizaciones agrarias, pero con el temor de que la Unión Europea, "con los oídos taponados" y una comisaria "completamente neoliberal que está haciéndole el juego a las grandes multinacionales". Góngora matizó que la Junta "cree que la movilización no es el camino, pero nosotros no la entendemos".

Las organizaciones agrarias no descartan nuevas movilizaciones a corto plazo. De hecho, hasta Almería se trasladaron ayer agricultores provenientes de Granada, Málaga y Murcia; esta última provincia ya planea manifestarse la semana que viene. Incluso, no se descarta trasladarse hasta "las mismas puertas de la comisaria en Bruselas". "Esperemos nivel político en las instituciones españolas para defender los intereses de los agricultores ante la Comisión", apostilló Góngora.

Las organizaciones recordaron el peso específico que tiene el sector agrícola en la provincia y en España, "el único que está aguantando la crisis económica y un ejemplo de competitividad en toda Europa", destacaron.

Las palabras más duras llegaron del secretario general de Coag, Miguel López, que encandiló a los asistentes con sus acusaciones y, en ocasiones, insultos, hacia la comisaria europea Mariann Fischer, haciendo hincapié en que los sistemas económicos planificados, los comunistas, no valen, de igual forma que los sistemas neoliberales. "Hay que inventarse otro sistema ante la crisis económica y de mercado que atravesamos y, la más grave, la crisis política".

López hizo un repaso por los sectores económicos, puntualizando "el cólera" por el que atraviesan "el ladrillo y el hormigón" o el "turismo de calidad, también perdido", por lo que abogó por la unidad de acción para "salvar al campo porque no quedan muchas cosas que salvar".

La responsable de UPA en Almería, Francisca Iglesias, recordó que la agricultura almeriense no debe ser "siempre la moneda de cambio de los intereses de otros países" y añadió que esperar que Marruecos autocontrole sus condiciones es como "dejar a la zorra al cuidado del gallinero". Francisca Iglesias reivindicó compensaciones para el sector agrícola "si somos los que más perderemos; tenemos derecho, por ser europeos. Francia y Holanda las recibieron cuando España entró en la Comunidad Europea, así que ¿por qué no las debe recibir ahora España?", se preguntó.

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