La concentración, el gran desafío para 2015

  • Unica Group, Murgiverde, Agroiris y La Unión, ejemplos para el sector Las cinco mayores empresas del agro almeriense ya suman el 34% del volumen de kilos comercializados

El viejo reto de concentrar la oferta avanza sin prisa pero sin pausa en Almería. Desde los orígenes del invernadero, allá por los años sesenta, surgió la necesidad de unir las producciones para mejorar los calendarios y ampliar el catálogo de la oferta, ganando peso ante el comprador.

Después, los agricultores se asociaron en cooperativas y alhóndigas y conformaron un sistema organizativo que hoy está a las puertas del último paso, el definitivo, que supondrá la concentración real de la oferta, para ganar poder de negociación ante la gran distribución y mejorar así los márgenes de rentabilidad, garantizando un mejor precio en origen.

Auspiciado por la Junta, a través de ayudas económicas, así como por Cajamar, la cooperativa de crédito almeriense que ha crecido en paralelo a la agricultura almeriense y que supone su principal proveedor financiero, el proceso de concentración de la oferta ya es imparable y se está acelerando ante las negociaciones de liberalización comercial que ha emprendido la UE con Mercosur, Estados Unidos y Marruecos, como trampolín para salir de la crisis económica, y que continuará con Turquía, Egipto y Argelia.

Ante esta situación, muchas empresas hortofrutícolas almerienses ya ha movido ficha en los últimos años y están preparados para continuar ganando músculo productivo. Los que ya han emprendido este proceso son Murgiverde, Unica Group, Agroiris y La Unión, mientras las conversaciones iniciadas por Grupo Agroponiente (con Nature Choice) no llegaron a buen puerto.

Murgiverde es una cooperativa de segundo grado resultado de la fusión de Ejidoverde y Agromurgi, en 2005, que ganó aún más peso en mayo de 2009, con la integración de Campovícar y Geosur. Presidida por Manuel Galdeano, también máximo representante de Coexphal, factura más de 100 millones de euros y comercializa 140 millones de kilos.

Presidida por José Martínez Portero, Unica Group es la cooperativa de segundo grado más grande de Almería. Constituida en julio de 2009, la conforman Cabasc, Casur, Cohorsán, Ferva, El Grupo, Parque Natural y, más recientemente, la murciana Cota 120. Su producción media supera los 220 millones de kilos y su volumen de ventas alcanza los 215 millones de euros. Hace unos meses, hubo contactos y conversaciones entre los gerentes y los presidentes de ambos gigantes, Murgiverde y Unica Group, pero finalmente el acuerdo no cuajó.

Agroiris, dirigida por Juan Antonio Díaz Planelles, acaba de absorber a Ejidoluz y ha hecho lo propio con Campoalmería, en 2010, y con Mayba un año después. Factura 170 millones de euros y pone en el mercado 180 millones de kilos al año.

Otra alhóndiga ejemplar en la concentración es La Unión, con un ascenso imparable, pues con 21 años de historia maneja unas cifras de vértigo, con 265 millones de kilos, con un valor en origen de 175 millones de euros en la pasada campaña. La alhóndiga con sede en El Ejido adquirió a finales de 2010 la sociedad granadina Agrocarchuna, convirtiéndose en la firma líder en la comercialización de pepino.

Sin prisa, pero sin pausa. La concentración empresarial en el sector hortofrutícola almeriense continúa avanzando y muestra de ello son los últimos datos ofrecidos por Cajamar, en su informe 'Análisis de la campaña hortofrutícola de Almería. Campaña 2013-2014'. En él se recoge el movimiento hacia la concentración de la oferta que ha emprendido el sector agrícola almeriense, según destaca David Uclés, director del Servicio de Estudios Agroalimentarios de Cajamar. El estudio revela el salto que se ha dado en la provincia en la concentración de la comercialización en el último ejercicio agrícola, pues las cinco mayores empresas ya suman el 34% del volumen de kilos comercializados, mientras que desde la campaña 2009-2010, el porcentaje apenas estaba en el entorno del 30%. David Uclés señala que este hito se ha conseguido, no gracias a procesos de concentración, que apenas se han producido en el último año, sino al hecho de que muchos agricultores se hayan integrado en estas cooperativas o alhóndigas de mayor tamaño "porque, seguramente, obtendrán más servicios y mejores precios". En ese sentido, Roberto García Torrente, responsable de Negocio Agroalimentario de Cajamar, apunta que, dentro de la cadena agroalimentaria, el eslabón productor, el origen, se está concentrando, aunque lo está haciendo a un ritmo más lento que el que emprendió la gran distribución hace unos años, de ahí que el poder de negociación lo tenga esta última. Al contrario que ocurre en Holanda y Dinamarca, donde el mango de la sartén lo tienen los cooperativistas, que en su momento, incluso, ya pusieron pegas a la posibilidad de regular la cadena alimentaria en sus respectivos países, argumentando que perderían parte de este poder de negociación.

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