Mojácar

La cruz y la media luna recorren las calles

  • El gran desfile pone el cierre a las fiestas de Moros y Cristianos Más de mil personas con vistosas indumentarias, bandas y fanfarrias, caballos y carrozas han protagonizado la vigésimoctava edición de esta tradición

 Un año más, y ya van veintiocho, los estandartes y los ropajes con la cruz  cristiana y la media luna islámica han inundado las calles estrechas de Mojácar  pueblo. La larguísima fila de coches que poblaban ayer la carretera de acceso a Mojácar  ya daba una pista de las miles de personas que habría contemplando el gran desfile de las fiestas de Moros y Cristianos. La Policía prohibía el tráfico de vehículo en dirección al pueblo ya desde casi un kilómetro antes. Aparcamientos colmados, cunetas llenas, y cientos de personas caminando la larga cuesta que llega hasta la rotonda de entrada al municipio, junto a la fuente árabe. La tarde era calurosa, por lo que los pacientes espectadores buscaban las sombras, ataviados con sombreros, gafas de sol y abanicos. Los más previsores colocaban sillas plegables en los mejores rincones para no perderse detalle del desfile. A las seis y media comenzaba a sonar la música de las charangas y bandas llegadas desde toda la Los caballos son una parte fundamental del desfile. Una bella mojaquera. Espontáneos bailes con los espectadores. Miles de personas acuden cada año a presenciar un evento que crece día a día provincia de Almería y otras cercanas, como Murcia o Alicante. En la Plaza Nueva, las agrupaciones y kábilas se exhibían, una a una, con bailes antes que animaban a los miles de curiosos que fotografiaban , grababan o, simplemente, observaban atentamente. Mojaqueros, vecinos de la comarca levantina, británicos y turistas llegados de todas las partes imaginables disfrutaban sin perder detalle. El origen del desfile se remonta al año 1988, fecha en la que desfilaron dos comparsas Moras. Con ella se pretendía conmemorar el quinto centenario de la reconquista de Mojácar  . Ocurrió que la fiesta prendió entre los mojaqueros de nacimiento y también de adopción. En el año 1990 desfilaron tres agrupaciones de moros y una de cristiaCientos de personas han recorrido las calles del municipio. Una carroza se hizo notar formando parte de la comitiva. nos, pero la mecha ya estaba encendida y extendido el ánimo entre vecinos y residentes de Mojácar . Ayer fueron siete la organizaciones que vistieron las calles mojaqueras con la cruz  y la media luna: Templarios, Bandoleros y Cisneros, que además ejercían la capitanía, por parte cristiana; y Tuareg Moxacar, Moriscos Ali Olé, Aljama Mudéjar y Moros Viejos, del lado moro (los últimos como capitanes). Durante horas, los finos velos, armaduras, cascos, plumas, espadas, turbantes y demás indumentaria llenaron las calles, en dirección hacia la fuente. Los bailes despertaban las palmas, los caballos los elogios y los cientos de niños del desfile acaparaban casi todas las fotografías. De vez en cuando, algún espectador atrevido salía a echarse un baile con los miembros de las kábilas y agrupaciones. No faltó ningún detalle. Los elaborados trajes, la animosa música, los caballos y hasta una carroza de estilo egipcio (podría pasar por mora) que portaba a tres señoras, un caballero y un bebé. Miles de personas desfilando, muchas más como espectadores. Un año más, Mojácar  disfrutó del día grande de su fiesta más famosa. El gran desfile cada día es un evento más conocido y que acapara más atención y un mayor número de visitantes. Es por ello por lo que el Ayuntamiento de Mojácar  insiste en solicitar la declaración de esta fiesta como de Interés Turístico Andaluz. Con el distintivo o sin él, lo que es evidente es que los Moros y Cristianos no desfallecen. ¡Larga vida! 

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