Siete dormitorios llenos de enredos

  • Botavara y los grupos municipales representaron 'Escenas de hotel' y consiguieron convencer al público que fue a la obra

La primera planta de Ejidohotel se ha convertido en estos días en una marabunta de espectadores que caminan por los pasillos, entran en una habitación, salen, pasan a otra. Los clientes tienen que estar incrédulos ante lo que está pasando, pero dentro de cada habitáculo una representación teatral se celebra ante reducidos grupos de asistentes.

La representación Escenas de hotel, realizada por Botavara y escuelas municipales, comenzó el lunes y concluye hoy a las 21:30 horas. Antes de comenzar, la organización realiza distintos grupos para que pudieran ver de forma sincronizada las siete obras.

Cada grupo recibió un papel en el que se indicaba el orden de las obras y ya en la primera planta del hotel, cada habitación tenía un guardián para dar las instrucciones precisas.

La habitación 108 contenía la obra Habitación 105. Unas sillas frente a la cama y el telón se sube, de forma figurada. Esta representación trata sobre las ganas de una pareja de recordar los buenos momentos del pasado. Todas las obras, de aproximadamente diez minutos, se interpretaron en clave de humor.

En la 118 se representó La isla donde las infidelidades por parte de una pareja que se acaba de casar se van enlazando con más líos de faldas y pantalones.

Una cliente pidió un Servicio especial de prostitución en la habitación 110 que vino con defecto de fábrica. En vez del negro que había solicitado, llegó una mujer que resultó ser una vieja conocida.

Una de las obras que más carcajadas suscitó fue la que se encontraba en la habitación 101, Como en un hotel. Una madre rechaza ir a una residencia ante la insistencia de sus hijos que les dijo que allí iba a estar como en un hotel. Toma de forma literal la frase y hace creer a uno de sus hijos que está viviendo en uno.

En la Habitación 116, los sucesos no pararon. Una Cita a ciegas que. la mujer con la venda en los ojos, sufrió multitud de incidentes por parte del galán que la quería conquistar. Dulce compañía se produjo en el interior de la 120. Un ángel acompaña a su protegido y le avisa que los recortes han llegado al cielo por lo que ya no iba a tener más su presencia. Y en la última, la 102, las fiestas de San Fermín son recordadas por un matrimonio que no logra olvidar sus raíces.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios