El encarcelado por el explosivo de El Zapillo está "destrozado"

  • Se encuentra en calidad de testigo y ante el temor de que al propietario del coche "pueda pasarle algo". Se teme por su seguridad al rechazar el aislamiento

El joven encarcelado por su presunta implicación en la colocación de un explosivo en los bajos de un vehículo en El Zapillo se encuentra, según su entorno familiar al que ha tenido acceso El Almería, "destrozado, ya que no hay ninguna prueba contra él". Las mismas fuentes reconocieron el temor por su seguridad en el centro penitenciario, ya que ha rechazado su internamiento en el módulo de aislamiento (el número 11 del centro penitenciario almeriense). Estas dependencias se destinan específicamente a los internos conflictivos y en ellas se permanece en las celdas 23 horas al día.

El señalado por la familia como responsable de los hechos está en prisión en calidad de "testigo" por los hechos ocurridos en la calle Abrucena no como imputado en los mismos. Por lo que sí está imputado es por un presunto delito de amenazas, por las que un juez le impuso una medida de alejamiento de la capital almeriense.

Fuentes cercanas al caso, reconocieron que el magistrado, una vez acordadas las medidas de protección habituales del propietario del vehículo, decidió su ingreso en prisión presionado por recientes acontecimientos en los que la falta de una actuación judicial ha derivado en hechos irreparables. Así, su conducción a El Acebuche estaría determinada ante el temor de que al propietario del coche o a su familia les pasara algo.

Las mismas fuentes reconocieron que el joven está realmente imputado en un delito de amenazas anterior, no por la colocación del artefacto explosivo.

La posible resolución del caso es compleja, ya que se remonta a hechos ocurridos con anterioridad y ya que (parece) demostrada la no implicación del ahora encarcelado en los hechos de la semana pasada en El Zapillo.

Así se debe estudiar su participación en los hechos que condujeron a la muerte de un hombre en el barrio de El Quemadero el pasado mes de agosto y en cuya resolución aún quedan muchos puntos por aclarar, entre ellos implicados que no han sido detenidos, las razones por las que se trasladó el cuerpo del muerto o quién y por órdenes de quién limpió con lejía la escena del crimen.

Por estos hechos, el joven a quien la familia del propietario del coche señala como autor de la colocación del explosivo, está imputado por un delito de lesiones y otro de tenencia ilícita de armas. De hecho, todas las pruebas de parafina que se le practicaron para tratar de comprobar si había utilizado un arma arrojaron un resultado negativo y el propietario del todoterreno y también implicado en tales hechos, no le imputó delito alguno hasta su tercera declaración.

Una posible solución, apuntan fuentes jurídicas, sería su puesta en libertad con la obligación de comparecer diariamente ante un juzgado situado a centenares de kilómetros de Almería.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios