Al gasto de vacaciones se suma la contribución

  • Hacienda reconoce que es la peor época para su cobro, aunque aprueba el cambio de fecha para este año

Las vacaciones de verano se verán empañadas este año por la llegada de la factura más impopular de los impuestos municipales, como es el de la contribución. Ayer, los responsables del equipo de Gobierno dieron luz verde al cobro del impuesto sobre las propiedades durante la época estival, aunque como medida que sólo se realizará durante este 2007.

Los técnicos municipales, pese a reconocer que eran "la peor de las épocas", según explicó el concejal de Hacienda de la capital, Pablo Venzal, determinaron la necesidad de establecer el cobro para el tercer trimestre del año, "lo que coincidirá con la basura, el impuesto de actividades económicas o las tasas sobre la venta ambulante". No obstante, su ejecución fiscal todavía queda pendiente de la llegada de la ponencia de valores desde Madrid, por ley, antes del próximo mes de mayo.

"Hubo posibilidad de cambiar a tiempo la ordenanza el pasado mes de noviembre para que el incremento no subiera tanto y evitar la improvisación que se ha realizado a la hora de plantear las rebajas municipales", remarcó el portavoz de IU, Diego Cervantes, mientras que desde el PSOE, el concejal Francisco Garrido, incidió en la necesidad de "no subir más del IPC, sobre todo cuando los recibos pueden llegar cuando la gente está de vacaciones o coincidiendo con Feria".

El aumento en las facturas se verá de forma prorrateada en los próximos 10 años, aunque puede llevar, según Garrido, a que "algunos propietarios puedan llegar incluso a pagar 1.200 euros por sus viviendas". En total, 635 millones de euro, de los que 39 serán cobrados en 2008, 47 en 2009, y 52 al próximo año, aunque pendiente de poner en marcha el programa de bonificaciones anunciado por el alcalde de la capital.

El Pleno celebrado ayer también sirvió para aprobar el cierre de los presupuestos municipales de 2007, un ejercicio económico, según el PSOE, que se caracterizó por las grandes modificaciones presupuestarias incluidas, con 20 millones de créditos extraordinarios, y por ser un punto de inflexión entre los años de "bonanza económica a los de menos ingresos que se avecinan", que también reconoció el edil de Hacienda. Así, entre las medidas expuestas por Venzal para no ver mermadas las arcas municipales se encuentra "la implantación de sectores en la ciudad que no tienen presencia, el cambio de la adjudicación de proyecto y obras o las jubilaciones anticipadas incluidas dentro del convenio colectivo".

La última medida planteada fue ampliamente criticada desde IU, aunque Venzal matizó que se trataría de una "congelación de los puestos de trabajo municipales". El punto del orden del día sobre el convenio colectivo fue finalmente retirado y desde el Grupo Socialista se pidió un nuevo Pleno extraordinario para su debate en este mes.

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