Las máquinas ya han comenzado a extraer la roca de 700 toneladas

  • Sesenta vecinos han sido desalojados y podrían volver a sus casas esta noche

Tras el gran susto ha llegado la calma, al menos momentáneamente. Y es que desde las seis de la mañana de ayer varias máquinas se afanan en excavar en las inmediaciones de la calle Juan Ferández para extraer la gran roca de más de 700 toneladas que comenzó a desprenderse sobre una casa-cueva y que obligó a desalojar a más de 50 vecinos de varios edificios colindantes ante la posibilidad de que hubiera un desprendimiento de grandes dimensiones que afectaría a un gran número de viviendas.

Los trabajos según el alcalde de Gádor, Eugenio Gonzálvez, "marchan a buen ritmo y esperamos que para mañana (por hoy) todas las familias puedan volver a sus casas con total seguridad".

En este sentido, la Teniente alcalde, Lourdes Ramos, ha informado a este diario que dos familias más han tenido que ser desalojadas de sus viviendas por lo que la cifra de afectados alcanza ya los 60 vecinos.

"Desde el Ayuntamiento hemos hecho todas las gestiones necesarias para que todos ellos sean realojados en casas de familiares y amigos y sólo hemos precisado la ayuda de la Guardia Civil en un par de casos para que acompañasen a los propietarios a recoger a sus casas medicinas de primera necesidad al ser personas de avanzada edad" afirma Ramos.

De esta forma, se espera que tras dos noches fuera de sus viviendas, los afectados puedan volver a dormir en ellas esta misma noche.

En el caso de la vivienda afectada, una casa cueva, varias fuentes municipales han asegurado que "no se va tener que echar abajo porque la roca se ha posado encima de la estructura de la vivienda sólo provocando desperfectos de poca gravedad en el tejado".

Aún se desconocen las causas del desprendimiento de esta gran roca pero se señala al terremoto que sacudió el municipio el pasado seis de julio como el principal responsable de es te corrimiento de tierras.

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