Sin dominó ni dados ni música en las terrazas, sin gritos en la calle y sin perros en balcones

  • La ordenanza que hoy verá la luz fue matizada tras una reunión de la alcaldesa y la oposición

Las 22 páginas del borrador de la Ordenanza Municipal Reguladora del Ruido que hoy, a partir de las diez de la mañana, será sometida al debate del pleno de Mójacar recoge una serie de medidas y prohibiciones que no han pasado desapercibidas en los últimos días. De hecho, han tenido repercusión hasta en los medios de comunicación del Reino Unido algunos de sus apartados, como el que prohibe jugar al dominó o a los dados en las terrazas y veladores de restaurantes y pubs del municipio.

El texto comienza con una declaración de intenciones del equipo de gobierno en la que habla sin reparos de una lucha sin cuartel contra la contaminación acústica y en la que se argumenta "la firme creencia de que es posible conciliar el descanso de los vecinos con el desarrollo de actividades" teniendo por objetivo "salvaguardar la tranquilidad y la convivencia de los ciudadanos". El primer apartado dedicado a los veladores pone un límite de horario que preocupa al sector de la hostelería: el cierre no podrá superar las dos de la madrugada de cualquier día del año. En las terrazas de los establecimientos se prohibe servir comida/bebida a los usuarios si están de pie, no se permitirá ofrecer música en director, ni prepara alimentos que ocasionen ruido (cócteles) ni cualquier tipo de juego (dominó, dados...) en horario nocturno.

El segundo de los apartados se destina a establecer los límites de la megafonía en la vía pública con fines propagandísticos y/o comerciales y obliga siempre a contar con autorización previa del Ayuntamiento de Mojácar. Se excluyen de estas prohibiciones la feria y fiestas y los encuentros de carácter religioso, sindical y, por supuesto, político. También hay un capítulo para las obras en el que se limita cualquier trabajo al horario de 8 a 21 horas entre semana y de 8 a 14 los sábados. La ordenanza prohibe realizar cualquier obra mayor en periodo estival (del 1 al 31 de agosto).

La vía pública se convertirá, tal y como pretende la controvertida norma, en una zona libre de gritos, cánticos, altavoces y objetos musicales, salvo en las fiestas que tendrán permiso especial para las atracciones y tómbolas salvo en las horas comprendidas entre las 1 de la madrugada y las 10 de la mañana. Dentro de los edificios de viviendas las reglas van a alcanzar, a pesar de las críticas que ha recibido la normativa, al cierre brusco de puertas, obras de reforma, gritos, taconear, patinar y cualquier otro comportamiento que genere ruido. Es más, la ordenanza alcanza también a las mascotas en casa. No se podrá dejar animales solos en balcones, ventanas, terrazas y patios, a no ser que sepan estar callados. Las multas oscilan entre los 300 y los 3000 euros según su gravedad.

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