La nueva oficina postal jubila tras 7 meses a una furgoneta

  • La marcha del anterior cartero, que debía ofrecer un local propio como sede, ha provocado que tuviese que utilizarse un vehículo para recibir y repartir las cartas

Turre estrena hoy oficina de Correos, ubicada en el número 6 de la Plaza de la Constitución, con horario de atención al público de doce a dos de de la tarde. Esta nueva oficina ofrece los servicios a los usuarios de admisión de cartas, certificados, telegramas, burofax y paquetería.

Hasta el día de ayer una furgoneta de Correos aparcada cerca de la Fuente hacía las veces de oficina postal, con las consiguientes molestias para los vecinos turreros y dificultades de todo tipo a la hora de efectuar las gestiones de correspondencia.

La razón de esta anómala condición del servicio postal en Turre, venía dada porque no se encontraba un cartero que aportase el local, tal y como hizo durante treinta años el anterior cartero ya jubilado, Ginés Visiedo, al que reemplazó durante un tiempo su hijo Serafín.

Según la legislación española, las normas sobre los servicios de Comunicaciones en el medio rural establecen que "el personal del correo rural que se integre en la escala de clasificación y reparto, continuará con la obligación de aportar el local y medio de locomoción que viniera utilizando, así como conducir este".

La oficina de enlace de Correos de Turre, que depende de la oficina técnica de Correos de Mojácar, cuenta con dos carteros: uno para la distribución de la correspondencia en el centro del núcleo urbano y atención al público, y otro para el reparto postal en las afueras de Turre, así como en los barrios y pedanías.

Precisamente, Correos contempla para poblaciones muy pequeñas la figura de 'atención al paso'. El cartero recoge correspondencia, giros, certificados, y al día siguiente entrega los justificantes.

Esta nueva sede postal es posible gracias a que uno de los dos carteros que trabajan en ella ha ofrecido un local propio, tal y como hizo en su día el citado Ginés Visiedo. De esta forma, es posible la jubilación de la furgoneta móvil como improvisada sede postal. Un hecho que, según vecinos, "ha estado funcionando de esta forma durante mínimo siete meses".

Los carteros de la provincia, especialmente los que trabajan en pueblos, están atravesando una situación "límite e insostenible", según han denunciado representantes de UGT, que les está llevando a pagar ellos mismos la gasolina que emplean para los desplazamientos o los alquileres de las oficinas en las que trabajan en los distintos puntos postales.

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