Los personajes se rebelan contra los intérpretes para acabar su función

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Los personajes reivindican su identidad y autenticidad ante los actores. Un escenario donde el público se convierte en parte protagonista y la calidad actoral se demostró en las distancias cortas. El Teatro Municipal acogió La función por hacer que dejó a los asistentes atónitos y metidos de lleno en la historia.

El Teatro Municipal tuvo el aforo completo, e incluso el escenario contó con asistentes que vieron la trama desde cerca, una visión única y distinta para ver una representación.

La obra comenzó con la interpretación de dos actores que son interrumpidos por cuatro personajes. Con asombro, los intérpretes piden explicaciones y estos cuatro individuos, creados por un autor, reclaman su derecho a representar su historia que nunca vio la luz en escena.

Los personajes no querían que los actores alteraran la esencia de sus carácteres, de su historia, de su forma de hablar. La trama pasaba de la carcajada al llanto en cuestión de segundos.

Los personajes contaban su propia historia, aunque alguno se mostraba reticente a interpretar su drama personal. No era una historia fácil, era dura y los asistentes, que se encontraban en el escenario, podían ver de forma perfecta como brotaban de sus ojos las lágrimas que rodaban por sus rostros. Era tan cercana la posición del público que se escuchaba la cadencia de la respiración de los intérpretes.

El espacio escénico era la totalidad del Teatro. Pasillos, escaleras y el propio escenario servían a los personajes para representar esta función sin hacer.

Los personajes consiguen enganchar al público y a los propios actores iniciales con su historia donde la infidelidad se convierte en el sentimiento protagonista.

Después de un apagón de luces, los cuatro personajes desaparecen de la escena, y la obra concluye. La realidad y la fantasía se interpretan en una línea muy fina que no es difícil de vislumbrar con claridad. Al acabar la función, los actores saludaron a las cuatro paredes que se formaban con el público y éste acabó en pie.

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