Una técnica por radiofrecuencia permite aliviar el dolor crónico

  • El sistema es pionero y se ha aplicado por primera vez en la provincia en 6 pacientes del Hospital de Poniente cuyas dolencias son incontrolables con fármacos y otras terapias

En las dos últimas décadas se han experimentado cambios muy significativos en la terapéutica intervencionista de las condiciones de dolor crónico, gracias a la aplicación de nuevas técnicas mínimamente invasivas. El Hospital de Poniente ha incorporado recientemente una técnica innovadora, radiofrecuencia pulsada, que se aplica por primera vez en la provincia, y que se lleva a cabo en muy pocos centros hospitalarios del país.

Básicamente, este procedimiento consiste en hacer pasar una corriente a través de dos electrodos de forma que el fluido de la corriente, a través de un circuito, provoca calor en la zona a tratar, consiguiendo finalmente lesionar temporalmente el nervio que lleva la información dolorosa. "Es novedosa su aplicación porque aunque se ha venido realizando por algunos especialista, principalmente algunos traumatólogos, pero no es en la misma forma que se realiza en la unidad del dolor", ha indicado el doctor Álamo, anestesista del Hospital de Poniente.

Este procedimiento se realiza en quirófano con anestesia local o una ligera sedación por lo que la técnica tiene carácter ambulatorio. Con la ayuda del intensificador de imágenes se procede a ubicar el nivel a tratar y se realiza la introducción de la aguja y posteriormente la lesión con radiofrecuencia. Es una técnica que empezó a utilizarse hace varios lustros. Hay dos técnicas de radiofrecuencia, común y pulsada. "La radiofrecuencia no es nada más que la creación de un campo electromagnético que aporta calor, que controlamos a una determinada temperatura y tiempo. Ese calor lo aplicamos a través de una aguja, que colocamos en el sitio adecuado para tratar el cuadro doloroso", ha apostillado Álamo.

Se llama pulsada porque hay unos intervalos de tiempo en que no se aplica calor, por ello es mucho menos invasiva. Terminado el procedimiento el paciente pasa a la habitación donde permanece aproximadamente una hora y media y luego es enviado a su domicilio para que de forma inmediata se reincorpore a sus actividades habituales. "En este Hospital se han atendido a seis pacientes con un dolor severo, que no se había conseguido paliar con ningún otro método. En el poco tiempo de utilización de esta técnica el resultado ha sido satisfactorio", ha indicado Consuelo Rodríguez, directora del Área Integrada de Anestesia.

Los beneficiarios de esta modalidad terapéutica padecen dolor crónico incontrolable con fármacos y otras terapias. Este tratamiento también está indicado para diferentes patologías de columna, hombro, algunos tipos de cefaleas y otras clases de dolor neuropático. Este tratamiento sintomático del dolor puede provocar un alivio prolongado de seis meses a un año, pudiéndose repetir cuando ha pasado el efecto. Una técnica de mucha utilidad para pacientes que sufren dolor crónico y que no responden a otras terapias. De hecho, el consumo de medicación analgésica en pacientes con dolor crónico se reduce, consiguiendo en muchos casos el abandono de la medicación de forma completa tras la realización de la técnica.

En la unidad del dolor crónico del Hospital de Poniente, que está funcionando desde el año 1997, se ha dado respuesta al tratamiento del dolor de pacientes que tienen un dolor de más de seis meses de evolución y que es difícil de tratar desde medios convencionales como fármacos. Cuando el médico de atención primaria no puede tratar ese dolor crónico lo derivan a esta unidad. "Lo que intentamos es controlar el dolor por otros medios, añadiendo a las pastillas o parches que toman, otras técnicas que permitan aliviar de forma más eficaz", ha indicado, Rodríguez.

El alivio para los beneficiarios es importante y se mantiene un seguimiento posterior.

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