La tortuga Juan al fin tiene casa

  • Este joven ejemplar lleva más de un año recibiendo los cuidados de la ONG almeriense Equinac Tras dos intentos fallidos de volver al mar, el Aquarium será su nueva residencia

Juan es una joven tortuga boba que, desde ayer, cuenta con una vivienda cuyos cuidadores esperan que sea definitiva: el Aquarium de Roquetas de Mar. Este reptil lleva ya más de un año en manos de la asociación Equinac intentando recuperarse de unas graves heridas.

Durante la primera inmersión ayer en uno de los tanques del Aquarium, donde convivirá con meros, la coordinadora de Equinac, Eva Morón, subrayó que cuidan de Juan desde que lo localizasen en mayo de 2014 con "graves heridas en una de sus extremidades debido a un arte de pesca que había estrangulado esa aleta y ya no había riego sanguíneo, porque lo que hubo que amputar".

En este punto, Eva Morón subrayó los peligros de arrojar objetos al mar, así como el abandono de las artes de pesca, ya que ponen en riesgo a los animales marinos.

La coordinadora de Equinac se lamentó de que esta haya sido también la primera vez que desde la organización no han logrado la vuelta de una tortuga marina a su medio natural "porque ya la hemos sacado dos veces a Juan del borde de la muerte y hemos detectado que es muy sensible a los cambios de temperatura".

Así, buscaron un lugar "acorde con sus principios" como es el acuario de Roquetas de Mar. En este sentido, Eva Morón consideró que el centro roquetero cumple con la función educativa que deben tener instalaciones de este tipo.

Así, Juan vuelve a tener un hogar después de pasar dos semanas en una piscina clínica del propio Aquarium donde se ha estado aclimatando a las condiciones de vida que le esperan de aquí en adelante. Sus primeros minutos en el Aquarium de Roquetas fueron ayer entre meros aunque el objetivo final será trasladarla al gran tanque central "que cuenta con luz natural y a esta tortuga, como reptil que es, le vendría muy bien".

El director del Aquarium, Enrique Fernández, se mostró satisfecho de que el centro roquetero se haya convertido en la vivienda de Juan y agradeció a la asociación Equinac el trabajo realizado con el reptil "en vista de que sin su ayuda estaba condenado a la muerte porque no podía vivir en libertad". Al acto también acudieron como invitados la teniente alcalde roquetera, Eloísa Cabrera, y el concejal de Turismo, Luis Miguel Carmona.

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