Un nuevo varapalo judicial acelera el derribo del hotel del Algarrobico

  • El Tribunal Supremo desestima el recurso de Azata del Sol y mantiene el deslinde de 100 metros · Es la tercera sentencia del año favorable al camino irreversible hacia la demolición

Comentarios 1

El Tribunal Supremo desestimó ayer por tercera vez el recurso de la promotora Azata del Sol contra la aplicación del deslinde de 100 metros de protección del dominio público marítimo-terrestre en el paraje donde se ha levantado el hotel del Algarrobico, una mole de 22 plantas de altura en pleno parque natural de Cabo de Gata. La sentencia de la Sección Quinta del Alto Tribunal ha desestimado el recurso de casación de Azata contra un auto de la Audiencia Nacional que validó por segunda vez en julio de 2006 la suspensión cautelar de la orden ministerial por la que se elevó la zona de servidumbre desde los 20 a los 100 metros.

La sentencia es el tercer varapalo judicial que recibe el hotel en lo que va de año y cierra las puertas a cualquier otro recurso. En el mes de enero la Audiencia Nacional dictó un primer fallo en el que consideró "conforme a derecho" la orden ministerial de deslinde en otro contencioso que perdió el Ayuntamiento de Carboneras.

El 17 de marzo, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía validó los argumentos esgrimidos por Salvemos Mojácar y desestimó los recursos de la promotora contra el auto por el que el pasado 21 de febrero de 2006 se decidió la suspensión cautelar de las obras del hotel de Carboneras.

El magistrado ponente, Jesús Ernesto Peces, argumenta que la prevalencia de la protección del dominio público "en evitación de situaciones irreversibles" tiene especial relevancia en este caso en el que se ha sido construido un "edificio destinado a hotel de 400 habitaciones". El juez remite, no obstante, al fallo de la Audiencia Nacional y declina dirimir si la protección de 100 metros es o no "correcta". El Tribunal Supremo ha impuesto a la recurrente el pago de las costas causadas en 2.000 euros por los conceptos de representación y defensa de la administración del Estado y honorarios del abogado de la asociación conservacionista de la provincia Salvemos Mojácar que figura como parte recurrida.

La anterior ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, ya anunció en marzo que su área iba a proceder al "derribo inmediato" de la parte del hotel de Azata del Sol que ocupa los 100 metros de servidumbre marítimo-terrestre, de acuerdo con la Ley de Costas, si la Audiencia Nacional desestimaba los recursos presentados por la promotora.

Después de tres varapalos de la justicia en lo que va de año y uno más desde el comienzo en 2006 de los litigios, el derribo entra en un camino irreversible que sólo podría acelerar la expropiación del hotel por parte del Gobierno y la Junta de Andalucía. Después de los contactos iniciales, no se ha llegado a ningún acuerdo y desde la promotora instan a que se tome de una vez una decisión política. "Los gastos de la paralización de las obras se incrementan cada día y las administraciones no quieren afrontar el justiprecio", asegura el representante de Azata del Sol, Antonio Baena. Por su parte, el portavoz de Salvemos Mojácar, Jaime del Val, asegura que "para el verano ya tendremos en firme la sentencia de demolición, pero la empresa recurrirá y se podría retrasar otros dos años". Tienen aún siete pleitos en trámite para evitar la "legalización" del hotel.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios