Cajasol se fija en las cajas extremeñas para nuevas fusiones

LOS problemas del sector financiero también han alterado el plan inicial que la Junta tenía para la constitución de una "gran caja" andaluza, aunque, en esta ocasión, nuestra comunidad parece que puede obtener ventajas de la crisis. Más que una entidad fuerte, parecen conformarse dos grandes cajas en un esquema ya bautizado como el modelo de las dos grandes torres.

Si Unicaja ya ha iniciado las conversaciones formales con la Caja de Castilla-La Mancha (CCM) para absorberla, ahora es Cajasol quien ha comenzado a fijarse en las dos entidades extremeñas, Caja Badajoz y Caja Extremadura, para una posible fusión. Tanto los dos gobiernos autonómicos implicados como el Ministerio de Economía están al tanto de lo que, en principio, es una exploración de esta posibilidad de la que obtendrían beneficios las dos partes.

Y es que a diferencia de lo que ocurre con CCM, que se encuentra bajo francos problemas financieros, las cajas extremeñas cuentan con buenos ratios de solvencia y eficiencia. El problema, sin embargo, no es otro que el de su pequeño tamaño.

Una fuente del Gobierno andaluz explicó que este tipo de entidades cuenta con mayores dificultades para encontrar dinero en un mercado restringido, de ahí que se ambicione un aumento de la dimensión. Es conocida la intención del Banco de España de reducir el número de cajas de ahorros mediante fusiones para que ganen fortaleza. Se baraja incluso que la reducción llegue a la mitad de las existentes. En el caso de las dos cajas extremeñas, se pensó tanto en Cajasol como en Caja Duero, pero finalmente se eligió la andaluza porque el proceso de fusión traería menos problemas. De llevarse a cabo, el sistema financiero andaluz daría un salto cualitativo importante al conformarse dos grandes centros en torno a Unicaja y Cajasol, a lo que se sumaría el prestigio de ser la primera comunidad en liderar las fusiones entre distintas regiones.

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