Un 55,6% cree que el PSOE negó la crisis antes del 9-M para no perder votos

  • Algo más de una cuarta parte (26,1%) cree que en la Moncloa no se supo evaluar de manera correcta el escenario de hace un año · Los sondeados reparten más culpas dentro de España que fuera

Hace un año los socialistas evitaron reconocer la existencia de la crisis económica para no perder votos en las inminentes elecciones generales del 9 de marzo de 2008. Eso es lo que opina el 55,8% de los andaluces encuestados por el Barómetro Joly elaborado por el Instituto Commentia, mientras que un 24,6% apunta al Gobierno español como responsable de la crisis en el país. Algo más de la cuarta parte (26,1%) opina que el Ejecutivo no reconoció el problema económico porque no supo evaluar de manera correcta la situación de aquel momento. Finalmente, de las tres opciones planteadas en el sondeo para explicar por qué no se admitió la mala situación económica, la menos elegida (11,9%) fue que efectivamente no existía tal crisis.

Desaceleración fue la primera palabra escogida por el Gobierno para describir las circunstancias desfavorables que tuvieron su génesis en Estados Unidos y se acabaron extendiendo de manera global para meses después pronunciar al fin la tan traída y llevada palabra. Todo para sufrir algo peor, una recesión, que supone el decrecimiento continuado de la economía durante dos o más trimestres consecutivos. Además, resultaba difícil admitir la existencia de una crisis económica cuando en el propio programa electoral -y también en el del Partido Popular- se establecía el pleno empleo como uno de los objetivos a alcanzar. A punto de cumplirse un año de las últimas elecciones, las cifras cantan, y Andalucía registra ya un 21,78% de paro y los ERE han aumentado un 24,1% respecto al año anterior.

Las previsiones de recuperación cada vez la fían más larga. Si el presidente Zapatero habló en primer lugar de la primavera que está a punto de empezar, y al que el propio vicepresidente Solbes rectificó poco después, los últimos pronósticos del Ejecutivo para comenzar a ver la luz al final del túnel se sitúan a mediados de 2010.

Entre los que votaron al PSOE, los motivos electoralistas para explicar la no admisión del problema también ocupan la primera plaza (37%) de las tres opciones presentadas, aunque le sigue muy de cerca la explicación que alude a una mala evaluación de los hechos (33,6%). Sólo un 21,6% de los que votaron socialista cree que efectivamente la situación no era mala.

El electorado del PP que piensa que no había crisis hace un año se reduce a un insignificante 3,2%, un 14,8% del mismo grupo se inclina por una mala lectura de los datos y la cifra se dispara al 79,6% de los que creen que el PSOE no admitió la crisis por electoralismo.

Los andaluces sondeados reparten las culpas de lo que ocurre, aunque apuntan más dentro que fuera. La actuación de los bancos en Estados Unidos (18,9%) y la situación económica internacional (18%) son las causas menos votadas. Con resultados muy cercanos, les siguen el sector inmobiliario y de la construcción (19,3%) y finalmente, el Gobierno de España (24,6%) se sitúa como principal responsable según el Barómetro.

El sufragio emitido vuelve a hacer bailar la tabla de los totales en función del color político y partiendo de ese 24,6% de encuestados que colocan al Gobierno como principal responsable de la situación, los que votaron al PP apoyan ese diagnóstico y elevan el porcentaje al 46,5%. Los encuestados que votaron al PSOE conceden unos resultados muy igualados aunque el dato más diferenciado contrasta claramente con los que votaron al principal partido de la oposición, ya que es al Ejecutivo al que menos responsabilizan de la cuestión a debate (10,3%). Estos consultados han interiorizado el discurso oficial y señalan como responsables en primer lugar a la actuación de los bancos norteamericanos (25%), y después, y casi empatados, a la situación económica internacional (23,3%) y al sector inmobiliario y de la construcción (23%).

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