Ramón Dávila, Pte. de la Asoc. de promotores de turismo residencial y deportivo

"No es que la demanda de casas haya caído, es que en algunas zonas es cero"

  • Abogado y empresario, cree que la política de Obras Públicas ha agravado la crisis inmobiliaria · Aplaude que sólo haya viviendas en los campos de golf de gran calidad

Comentarios 11

Ramón Dávila (Cádiz, 1953), presidente de la Asociación de Promotores de Turismo Residencial y Deportivo de Andalucía -Promotur, un centenar de socios-, ha jugado un papel decisivo en la negociación del Pacto por la Vivienda y de los términos del nuevo decreto de golf de la Junta.


-El año ha empezado con cambios en los puntos conflictivos del POTA (Plan de Ordenación Territorial de Andalucía) y con un gran acuerdo sobre vivienda que reactiva la concertación social. ¿Qué balance hace de la legislatura?

-Hay luces y sombras. Con Empleo y, sobre todo, con Turismo, las relaciones han sido extraordinariamente positivas. Pero la Consejería de Obras Públicas no ha reconocido que la ordenación del territorio tiene que ser objeto de concertación social. De forma unilateral, inició planes de forma acelerada. Se han hecho POT (Planes de Ordenación del Territorio) a espaldas de la realidad, y dos modificaciones sustanciales de la LOUA (Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía) de 2002; a eso se añade la tramitación del POTA, con los crecimientos limitados al 30 por ciento de la población y al 40 por ciento del suelo urbanizable, que suponían un freno para el desarrollo incuestionable. La legislatura termina reconociendo que todo el mundo, nosotros y las miles de personas que se oponían al POTA, tenía razón, como queda reflejado en el Pacto por la Vivienda y el Suelo.


-¿Entiende que los cambios de la Junta en el POTA son una "flexibilización" de la norma o el reconocimiento de un error?

-El pacto es un reconocimiento de que el "café para todos" era absurdo e injusto, de que es necesario adoptar medidas para permitir una rápida adaptación de los planes locales a la Ley, y de que no es posible hacer política de vivienda sin tener en cuenta el suelo.

-Algunos promotores analizan en privado que la política urbanística de Andalucía no ha avanzado nada en tres años y medio, y que la Junta ha intentado corregir las cosas cuando ha llegado de lleno y rápidamente la crisis.

-Estoy de acuerdo con ese análisis. Aparte de los problemas globales del mercado inmobiliario, la política de Obras Públicas ha agravado la situación de crisis en Andalucía, porque ha sido imposible ejecutar nuevos desarrollos. Eso se ha unido a la imagen negativa por las ilegalidades urbanísticas.


-¿El pacto es un camino para que la vivienda deje de ser un problema y sea el derecho expresado en la Constitución y el Estatuto?

-Todo va a depender de dos cuestiones: que se reduzca la burocracia en la gestión del suelo y que sea eficaz el acuerdo entre la Junta y las entidades financieras, que han cerrado el grifo aunque no lo admitan.

-¿Cuál es su análisis: recesión, ralentización, reajuste, fin de ciclo o crisis inmobiliaria?

-El eufemismo de desajuste entre oferta y demanda ya no se puede sostener. A nivel global, la demanda ha caído de una manera drástica y en algunas zonas es cero, ha desaparecido. En las zonas con sobreoferta no hablamos de crisis, es casi peor. Además, está el efecto de los escándalos urbanísticos. El mercado nacional vive afectado por la crisis económica y a eso se une la situación de inseguridad para los inversores, la situación financiera internacional y la subida de tipos de interés. La crisis ya se ha manifestado con el aumento del paro y no hay actividades capaces de liderar la recuperación.

-¿Qué le parece la fórmula final del decreto de golf?

-Es mejor que nada. La fórmula final, con viviendas sólo en los campos de gran calidad, me parece aceptable porque es un equilibrio entre muchos intereses. En general, en Andalucía en los últimos años no se han hecho los mejores campos de nuestra historia. Ahora, el 95 por ciento de los proyectos van a tener que parar y pensarse muy seriamente su futuro.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios