Vera reúne, casi una década después de su muerte, a la familia de Bobby Ros

El Ayuntamiento ha rendido un caluroso homenaje a su vecino, que consiguió ser campeón de España en la modalidad de peso ligero · Domingo Caparrós Bascuñana era su nombre fuera del ring

Ricardo Alba / Vera | Actualizado 06.06.2009 - 01:00
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Los nietos no pudieron reprimir las lágrimas durante el acto.

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Al director de cine José Luís Garci, cuando niño, su padre le llevaba a ver las veladas pugilísticas de las Ventas durante los meses de verano y del Price en los de invierno. Era allá a mediados de los años cincuenta y José Luís Garci recuerda entre sus ases del deporte a un boxeador de nombre Bobby Ros, fuera del cartel Domingo Caparrós Bascuñana y nacido en Vera, que llegó a ser campeón de España de Peso Ligero.

Los intensos puñetazos del hambre, los que dejan morados en el epitelio de buches vacíos, lanzaron a la familia de Domingo Caparrós de Vera al cuadrilátero de Barcelona. Allí, un Domingo de nueve años comenzó a golpear el saco que marcaría el resto de su vida, a darle a la comba de una ciudad que engullía emigrantes, muchos de ellos procedentes de Almería.

Una cosa lleva a la otra, cualquiera sabe a donde si no, de modo que Domingo, Bobby por casualidad, Caparrós, Ros porque en catalán rubio se dice ros, Domingo Caparrós Bascuñana o Bobby Ros, tanto da, se metió entre las dieciséis cuerdas que componen un ring de seis metros por seis. Atacar y defender, defender y atacar, a eso tan salvaje y sublime se dedicó en la práctica de un deporte que requiere fuerza, velocidad, inteligencia y entrenamientos que exigen un sacrificio atroz.

El Ayuntamiento de Vera y la Delegación almeriense de la Federación Andaluza de Boxeo se unieron hace bien poco en el reconocimiento a un Campeón de España veratense con un homenaje a su figura en el que reunieron a la familia de Vera y de Cataluña, ramas de los Caparrós que no se conocían personalmente. Además, el Ayuntamiento veratense le ha dado el nombre de Domingo Caparrós Bascuñana 'Bobby Ros' a la sala de fitness ubicada en las instalaciones de la piscina municipal.

En el salón de actos de la casa de la Cultura de Vera, en primera fila, frente a un grandioso cartel de su abuelo en acción, los nietos de Bobby Ros no podían contener la emoción. Félix Caparrós, alcalde de Vera, recordaba la fecha del día 7 de mayo de 1964 en que Bobby Ros se enfrentó a Charley Kassem en una memorable velada pugilística en Vera. Le entrevistaron en la antigua Radio Vera los locutores Conchita Clemente y Juan Sánchez, quienes hablaron más del aspecto humano de Domingo Caparrós, que de las dotes para el boxeo de Bobby Ros.

Esta faceta, la humana, su nobleza, fue el denominador común de aquellos que intervinieron en el acto. Antonio Nieto, delegado en Almería de la Federación Andaluza de Boxeo, plasmaba la figura deportiva y la personalidad educada, disciplinada, honrada, de Bobby Ros. Bobby Ros, boxeador con mucho estilo, rápido, e imponiendo respeto a sus adversarios, el respeto que también mereció fuera del cuadrilátero.

La casa de Bobby Ros en Barcelona se convirtió en un lugar de parada y fonda para todos los almerienses que querían seguir sus pasos, eran una gran familia que siempre han valorado la amistad, han sabido lo que acontece en la emigración. Los hijos de Domingo Caparrós Bascuñana, Javier y Lidia, residentes en Cataluña, conocieron en el transcurso del acto a sus familiares de Vera.

Lidia recordaba a su padre en el ring como una persona muy noble. "Los que no conocemos el boxeo como yo, cuando le oía hablar a él comprendía la nobleza del ser humano, no sólo era el echo de pegarse dos personas aunque parezca una paradoja y desde su punto de vista tenía razón. En el aspecto humano era muy amigo de sus amigos".

Los comienzos de Bobby en el boxeo fueron arduos y difíciles, obstáculos que superó con tesón, sacrificio y enorme personalidad al decir de quienes le conocieron. Sube a la lona por vez primera un 20 de julio de 1951 en Barcelona enfrentándose a Fernando Búfala quien, a veces, utilizaba el seudónimo de 'Manuel B'.

A Bobby lo entrenaba su suegro, Antonio Blanch, que, además, le acompañaba a todas partes. Y la mujer de Bobby, Paquita Blanch, jugó un papel muy importante en su vida, le apoyó siempre.

Cuando Domingo Caparrós Bascuñana colgó los guantes, se dedicó a los restaurantes familiares y durante años al taxi. Entre otros, se enfrentó a boxeadores de la talla de Fred Galiana, Juan Albornoz 'Sombrita', Manolo García, Vicente Ferrando, y siempre venció a los puntos, algo increíble para la época. Domingo Caparrós Bascuñana, por desgracia, falleció en el año 2001, pero en Vera no se le olvidará nunca.

Foto: R. González

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