- Diario de Almería, El Almería, Noticias de Almería y su Provincia
- Entrevistas
- Entrevistas
- "El podio debe ser el espacio natural para un deportista"
"El podio debe ser el espacio natural para un deportista"
Alberto Moncayo, piloto de motociclismo
"El podio debe ser el espacio natural para un deportista"
El gaditano Alberto Moncayo, centrado desde muy niño en el motoclismo, es un joven con el 'coco' bien amueblado. Reconoce que su poco tiempo libre lo dedica a su familia y a su novia, sus dos grandes apoyos.
Carlos A. Díaz | Actualizado 26.08.2011 - 10:32-Segundo año en el Mundial de velocidad y primer piloto en la historia del motociclismo andaluz que hace podio.
-Lo que viví hace dos semanas en Brno durante el Gran Premio de la República Checa no lo olvidaré jamás. Este año ha sido especialmente complicado desde el comienzo y los resultados de tanto esfuerzo han llegado quizás cuando menos lo esperaba la gente, aunque desde dentro del equipo sabíamos que estábamos haciendo las cosas bien, que estábamos en el buen camino.
-¿Qué le pasa por la cabeza a un joven de 20 años cuando hace realidad uno de los sueños de su infancia?
-Al cruzar la línea de meta en tercera posición piensas en muchas cosas positivas, pero también en los momentos tan difíciles que has tenido que superar recientemente, posiblemente porque es lo más inmediato en el tiempo.
-Con nombres y apellidos.
-Claro, qué duda cabe. La familia es la familia y siempre te apoya, cuando disfrutas de una buena racha y cuando lo pasas peor. Esta temporada he atravesado un mal momento anímico, nada salía bien y la moral se resquebraja. En esos instantes puedes comprobar quién está contigo, suceda lo que suceda, y quién no.
-Cruda realidad del deporte y de la vida misma, me temo.
-Es una pena, pero es así. Acepto que me critiquen cuando fallo y después se suban al carro del éxito, pero no olvido. Y desde luego me sirve como experiencia para el futuro, me ayuda a crecer, a madurar como deportista y como persona.
-En cualquier caso, el podio servirá como bálsamo para muchos males, ¿no?
-Cuando subí al podio, al tratarse de la primera vez en el Mundial, me sentí como en una nube. Fue algo increíble, magnífico, me emocioné muchísimo. Pero a continuación, algo más sereno, me di cuenta que en realidad estaba en el que debe ser el espacio natural del deportista. Como piloto lo normal es que aspire a subir al podio en cada prueba, luchar para subir siempre, no convertirlo en algo extraordinario. No voy a ser conformista, de eso estoy seguro.
-Entonces, esto es sólo un paso más en una prometedora carrera…
-Eso espero, desde luego. Hoy por hoy tengo asumido que lo que me toca es trabajar y trabajar, muy duro, sin pensar en otro objetivo que no sea progresar para estar con los mejores. En 2011 quería pelear con los de arriba para hacer mi primer podio, y ahora que lo he logrado pretendo mantener toda la tensión y poner todo de mi parte para continuar ahí, con los cinco o seis primeros, en los puestos que permiten luchar por el podio.
-Y después de saborear las mieles del primer éxito, ¿cuál es el siguiente reto?
-No quiero caer en el error de darme por satisfecho este año con lo que ya he hecho. Hemos superado el ecuador del Mundial y voy a dar lo mejor de mí mismo para ganar una carrera. Soy consciente de la dificultad que entraña el objetivo, pero sin ambición no se consigue nada.
-Además, intuyo que es el mejor momento para aprovechar la corriente favorable.
-Efectivamente. Tras muchos problemas mecánicos, la moto empieza a ir como todos deseábamos y la tercera posición en Brno nos va a dar ese plus de confianza que tanta falta hace. El podio nos ha servido para convencernos de que podemos estar en el grupo de los mejores.
-Un grupo de elegidos que aspira a todo, entiendo.
-De eso se trata, de luchar por lo máximo. La República Checa nos ha fortalecido, individual y colectivamente, para afrontar el próximo Gran Premio, desde los primeros entrenamientos, con la certeza de que estamos en disposición de pelear por el podio.
-¿Cuál es ese máximo para Alberto Moncayo?
-El único posible: ganar.
-¿Y después?
-Seguir ganando. A ver: con esfuerzo se mejora día a día, con talento ese esfuerzo obtiene mayor recompensa, de modo que con el esfuerzo y el talento se puede aspirar a todo. Ahora mismo tengo clarísimo que debo seguir trabajando, mejorando, pero el fin último no puede ser otro que la victoria.
-Y la consolidación en la elite, el salto de categoría, un buen contrato…
-Eso llegará si ahora hago todo como debo. Insisto, ahora sólo pienso en trabajar duro para llegar a ganar. Lo demás vendrá después, porque, por ejemplo, a mi entender el salto de categoría tiene sentido cuando te proclamas campeón del mundo, al menos así lo veo yo.
-Pero a cierto nivel se puede vivir del motociclismo, ¿no?
-El panorama actual no invita al optimismo porque los problemas económicos también afectan al motociclismo, de hecho lo veo en mi propio equipo. Es más, tengo que asumir que en ocasiones me cueste dinero prepararme, entrenar, sobre todo cuando se producen parones en el campeonato. Pero como lo que tengo que poner es por mi futuro, lo pongo y punto. Es la mejor inversión que puedo hacer.
-Un planteamiento válido para el presente, pero no para el futuro.
-No me chupo el dedo. Ahora estoy donde estoy, pero sé que con el tiempo y los resultados puedo alcanzar un buen contrato. Antes pensaba que la situación de privilegio sólo la conseguían los campeones del mundo, pero conozco a compañeros que como mucho han ganado alguna carrera y cuyos managers han sabido negociar muy bien.
-Hablando de compañeros, ¿cómo conviven la rivalidad y la amistad en los circuitos?
-No es fácil. La amistad de Nadal y Federer en el tenis sería impensable en el motociclismo por los toques que hay. En todo caso, si se compite en diferente categoría o dentro de la misma pero luchando por distintos objetivos, no codo con codo.
-Algún amigo, no obstante, se podrá hacer, imagino.
-Sí, eso sí. Yo me llevo muy bien con el colombiano Yonny Hernández, de Moto2, y con Danny Webb, un inglés que, aunque corre en mi cilindrada, es un chico estupendo.
-De esos con los que se comparten vivencias y anécdotas.
-De esos. Aunque las anécdotas se producen cuando menos lo esperas, como cuando volaba de Madrid a Jerez y el comandante resultó ser el marido de una sobrecargo a la que había conocido en otro avión. Me invitó a la cabina y, por raro que parezca, pasé menos miedo que habitualmente.
-Lo que viví hace dos semanas en Brno durante el Gran Premio de la República Checa no lo olvidaré jamás. Este año ha sido especialmente complicado desde el comienzo y los resultados de tanto esfuerzo han llegado quizás cuando menos lo esperaba la gente, aunque desde dentro del equipo sabíamos que estábamos haciendo las cosas bien, que estábamos en el buen camino.
-¿Qué le pasa por la cabeza a un joven de 20 años cuando hace realidad uno de los sueños de su infancia?
-Al cruzar la línea de meta en tercera posición piensas en muchas cosas positivas, pero también en los momentos tan difíciles que has tenido que superar recientemente, posiblemente porque es lo más inmediato en el tiempo.
-Con nombres y apellidos.
-Claro, qué duda cabe. La familia es la familia y siempre te apoya, cuando disfrutas de una buena racha y cuando lo pasas peor. Esta temporada he atravesado un mal momento anímico, nada salía bien y la moral se resquebraja. En esos instantes puedes comprobar quién está contigo, suceda lo que suceda, y quién no.
-Cruda realidad del deporte y de la vida misma, me temo.
-Es una pena, pero es así. Acepto que me critiquen cuando fallo y después se suban al carro del éxito, pero no olvido. Y desde luego me sirve como experiencia para el futuro, me ayuda a crecer, a madurar como deportista y como persona.
-En cualquier caso, el podio servirá como bálsamo para muchos males, ¿no?
-Cuando subí al podio, al tratarse de la primera vez en el Mundial, me sentí como en una nube. Fue algo increíble, magnífico, me emocioné muchísimo. Pero a continuación, algo más sereno, me di cuenta que en realidad estaba en el que debe ser el espacio natural del deportista. Como piloto lo normal es que aspire a subir al podio en cada prueba, luchar para subir siempre, no convertirlo en algo extraordinario. No voy a ser conformista, de eso estoy seguro.
-Entonces, esto es sólo un paso más en una prometedora carrera…
-Eso espero, desde luego. Hoy por hoy tengo asumido que lo que me toca es trabajar y trabajar, muy duro, sin pensar en otro objetivo que no sea progresar para estar con los mejores. En 2011 quería pelear con los de arriba para hacer mi primer podio, y ahora que lo he logrado pretendo mantener toda la tensión y poner todo de mi parte para continuar ahí, con los cinco o seis primeros, en los puestos que permiten luchar por el podio.
-Y después de saborear las mieles del primer éxito, ¿cuál es el siguiente reto?
-No quiero caer en el error de darme por satisfecho este año con lo que ya he hecho. Hemos superado el ecuador del Mundial y voy a dar lo mejor de mí mismo para ganar una carrera. Soy consciente de la dificultad que entraña el objetivo, pero sin ambición no se consigue nada.
-Además, intuyo que es el mejor momento para aprovechar la corriente favorable.
-Efectivamente. Tras muchos problemas mecánicos, la moto empieza a ir como todos deseábamos y la tercera posición en Brno nos va a dar ese plus de confianza que tanta falta hace. El podio nos ha servido para convencernos de que podemos estar en el grupo de los mejores.
-Un grupo de elegidos que aspira a todo, entiendo.
-De eso se trata, de luchar por lo máximo. La República Checa nos ha fortalecido, individual y colectivamente, para afrontar el próximo Gran Premio, desde los primeros entrenamientos, con la certeza de que estamos en disposición de pelear por el podio.
-¿Cuál es ese máximo para Alberto Moncayo?
-El único posible: ganar.
-¿Y después?
-Seguir ganando. A ver: con esfuerzo se mejora día a día, con talento ese esfuerzo obtiene mayor recompensa, de modo que con el esfuerzo y el talento se puede aspirar a todo. Ahora mismo tengo clarísimo que debo seguir trabajando, mejorando, pero el fin último no puede ser otro que la victoria.
-Y la consolidación en la elite, el salto de categoría, un buen contrato…
-Eso llegará si ahora hago todo como debo. Insisto, ahora sólo pienso en trabajar duro para llegar a ganar. Lo demás vendrá después, porque, por ejemplo, a mi entender el salto de categoría tiene sentido cuando te proclamas campeón del mundo, al menos así lo veo yo.
-Pero a cierto nivel se puede vivir del motociclismo, ¿no?
-El panorama actual no invita al optimismo porque los problemas económicos también afectan al motociclismo, de hecho lo veo en mi propio equipo. Es más, tengo que asumir que en ocasiones me cueste dinero prepararme, entrenar, sobre todo cuando se producen parones en el campeonato. Pero como lo que tengo que poner es por mi futuro, lo pongo y punto. Es la mejor inversión que puedo hacer.
-Un planteamiento válido para el presente, pero no para el futuro.
-No me chupo el dedo. Ahora estoy donde estoy, pero sé que con el tiempo y los resultados puedo alcanzar un buen contrato. Antes pensaba que la situación de privilegio sólo la conseguían los campeones del mundo, pero conozco a compañeros que como mucho han ganado alguna carrera y cuyos managers han sabido negociar muy bien.
-Hablando de compañeros, ¿cómo conviven la rivalidad y la amistad en los circuitos?
-No es fácil. La amistad de Nadal y Federer en el tenis sería impensable en el motociclismo por los toques que hay. En todo caso, si se compite en diferente categoría o dentro de la misma pero luchando por distintos objetivos, no codo con codo.
-Algún amigo, no obstante, se podrá hacer, imagino.
-Sí, eso sí. Yo me llevo muy bien con el colombiano Yonny Hernández, de Moto2, y con Danny Webb, un inglés que, aunque corre en mi cilindrada, es un chico estupendo.
-De esos con los que se comparten vivencias y anécdotas.
-De esos. Aunque las anécdotas se producen cuando menos lo esperas, como cuando volaba de Madrid a Jerez y el comandante resultó ser el marido de una sobrecargo a la que había conocido en otro avión. Me invitó a la cabina y, por raro que parezca, pasé menos miedo que habitualmente.
Blogs
Anuario Joly 2009
Las noticias más relevantes del año, artículos de reflexión, imágenes, gráficos y cuadros estadísticos.




















como es un periodico serio por favor no den comentarios sin respecto a la opinion de otros. todos tienen derecho a preguntar y se les puede contestar con educacion y no con comentarios que es mejor no comentarlos. gracias
JULIO este es un periódico muy serio, por favor, antes de hablar piensa las cosas dos veces, creo que no te pido tanto y tu neurona lo entenderá
Al comentario 3: Julio, es mejor callar y parecer tonto, que hablar y confirmarlo. Si no sabes de lo que hablas, mejor estate calladito.