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Investigador comprometido y premiado
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Investigador comprometido y premiado
| Actualizado 27.11.2011 - 01:00Dicen que nadie es profeta en su tierra y Sixto Malato es una prueba evidente de ello. Acaba de recibir, el pasado 19 de octubre, el Premio Rey Jaime I en Protección del Medio Ambiente. Estos galardones son los reconocimientos más importantes en España, después de los Príncipes de Asturias, se conceden seis y, solo con echar un vistazo al resto de premiados y el jurado de cada uno de ellos, se observa su categoría.
El premio no es flor de un día. Se trata del reconocimiento a un trabajo que comenzó a principios de los años noventa, en abril de 1992, en la Plataforma Solar de Almería. Son dos décadas de investigaciones en el área específica de utilización de la energía solar para tratamiento y descontaminación de aguas, gracias al empleo de la fotocatálisis que permite recuperar aguas contaminadas con compuestos no biodegradables como plaguicidas, colorantes sintéticos, antibióticos o disolventes.
Sixto Malato ha abierto la puerta a que el resto del mundo, a través de universidades y otras instituciones públicas y privadas, tome como ejemplo sus investigaciones desarrolladas en la Plataforma Solar de Almería y puedan recuperar un elemento vital para garantizar el futuro de la Humanidad, como es el agua, con un aprovechamiento a escala industrial, para lo que asegura que la inversión depende del tamaño del proyecto, pero que es asequible y perfectamente rentable en la gran mayoría de los casos y aplicaciones empresariales.
El gran reto al que se enfrenta buena parte del futuro del I+D en España, a juicio de Malato, pasa por apostar la ciencia en tiempos de crisis. No deben utilizarse los fondos dedicados a la investigación para tapar otros agujeros presupuestarios, ya que es una inversión a medio y largo plazo. Y además sería de agradecer que los cambios de gobierno no supusieran vaivenes importantes en cuanto a lo que es o no prioritario para España en I+D+I. Todo ello, generaría una mayor estabilidad en los proyectos de investigación, en los presupuestos y, lógicamente, en los resultados y sus aplicaciones a la vida real.
La trayectoria avala a Sixto Malato. Este investigador almeriense inició su trayectoria profesional en 1987, en el Departamento de Ingeniería Química del entonces Colegio Universitario de Almería, colaborando en los primeros proyectos de producción de microalgas con el profesor Emilio Molina Grima. "Ante las dificultades, asociadas a la época, de conseguir una beca para investigación, poco después empecé a trabajar en Repsol en la refinería de Puertollano como técnico de Producción en Petroquímica", afirma. Su intención siempre fue afincarse en Almería y en 1990, de la mano del entonces director, Alfonso Sevilla (ahora director del Área de Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Fundación Cajamar), se ponen en marcha en la PSA diferentes proyectos de la UE conseguidos por el propio Sevilla. "Fue Alfonso Sevilla quién decide contratarme y me vengo de Puertollano. Mis inicios en la PSA son en 1990 en el marco de diferentes proyectos de investigación que ya estaban andando: producción de hidrógeno mediante reformado de metano, instalación de loa primeras plantas piloto de descontaminación de aguas, planta de ósmosis inversa para producción de agua desmineralizada, ...", recuerda con cierta nostalgia.
Para lograr el galardón fue propuesto por la Universidad Politécnica de Valencia. Llama la atención que siendo de Almería e investigando en su tierra, haya tenido que ser una universidad valenciana la que lo proponga.
El premio no es flor de un día. Se trata del reconocimiento a un trabajo que comenzó a principios de los años noventa, en abril de 1992, en la Plataforma Solar de Almería. Son dos décadas de investigaciones en el área específica de utilización de la energía solar para tratamiento y descontaminación de aguas, gracias al empleo de la fotocatálisis que permite recuperar aguas contaminadas con compuestos no biodegradables como plaguicidas, colorantes sintéticos, antibióticos o disolventes.
Sixto Malato ha abierto la puerta a que el resto del mundo, a través de universidades y otras instituciones públicas y privadas, tome como ejemplo sus investigaciones desarrolladas en la Plataforma Solar de Almería y puedan recuperar un elemento vital para garantizar el futuro de la Humanidad, como es el agua, con un aprovechamiento a escala industrial, para lo que asegura que la inversión depende del tamaño del proyecto, pero que es asequible y perfectamente rentable en la gran mayoría de los casos y aplicaciones empresariales.
El gran reto al que se enfrenta buena parte del futuro del I+D en España, a juicio de Malato, pasa por apostar la ciencia en tiempos de crisis. No deben utilizarse los fondos dedicados a la investigación para tapar otros agujeros presupuestarios, ya que es una inversión a medio y largo plazo. Y además sería de agradecer que los cambios de gobierno no supusieran vaivenes importantes en cuanto a lo que es o no prioritario para España en I+D+I. Todo ello, generaría una mayor estabilidad en los proyectos de investigación, en los presupuestos y, lógicamente, en los resultados y sus aplicaciones a la vida real.
La trayectoria avala a Sixto Malato. Este investigador almeriense inició su trayectoria profesional en 1987, en el Departamento de Ingeniería Química del entonces Colegio Universitario de Almería, colaborando en los primeros proyectos de producción de microalgas con el profesor Emilio Molina Grima. "Ante las dificultades, asociadas a la época, de conseguir una beca para investigación, poco después empecé a trabajar en Repsol en la refinería de Puertollano como técnico de Producción en Petroquímica", afirma. Su intención siempre fue afincarse en Almería y en 1990, de la mano del entonces director, Alfonso Sevilla (ahora director del Área de Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Fundación Cajamar), se ponen en marcha en la PSA diferentes proyectos de la UE conseguidos por el propio Sevilla. "Fue Alfonso Sevilla quién decide contratarme y me vengo de Puertollano. Mis inicios en la PSA son en 1990 en el marco de diferentes proyectos de investigación que ya estaban andando: producción de hidrógeno mediante reformado de metano, instalación de loa primeras plantas piloto de descontaminación de aguas, planta de ósmosis inversa para producción de agua desmineralizada, ...", recuerda con cierta nostalgia.
Para lograr el galardón fue propuesto por la Universidad Politécnica de Valencia. Llama la atención que siendo de Almería e investigando en su tierra, haya tenido que ser una universidad valenciana la que lo proponga.












