Los gimnasios bajan un 40% su volumen de negocio por la crisis

La mala situación por la que atraviesa la economía, la apertura de los centros privados y el no tratarse de una necesidad de primer orden, principales circunstancias que han provocado la caída en 2008

Javier Peño Iglesias / Almería | Actualizado 06.09.2009 - 01:00
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Ramón Almécija, presidente de INDEAL, dando clases en su gimnasio en Los Molinos.

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El sector de los gimnasios es uno de los que más se está viendo afectado por la crisis ya que, como reconoce Ramón Almécija, presidente de INDEAL (Instalaciones Deportivas Privadas de Almería) y delegado territorial de la Federación Española de Fitness y Aeróbic (FEDA), "no se trata de una necesidad de primer orden", aunque bien es cierto que cada día "la salud y la imagen física tienen más importancia para la sociedad".

Debido a todo esto el sector está viviendo un periodo de cambios radicales en todos los sentidos, desde el económico hasta el más personal, habiendo ahora un perfil de usuario bien distinto al que se podía ver hace apenas dos o tres años.

En Almería, un gimnasio como Kronos, con una superficie de más de 1.000 metros cuadrados y que es el que regenta Ramón Almécija, puede llegar a facturar de media mensual alrededor de 10.000 euros, una cifra que está entre un 40 y un 45% por debajo del registrado en el año 2007, que fue el último gran ejercicio de un sector que comenzó su particular desplome en el segundo trimestre del año pasado. Y todo ello debido a un descenso en porcentajes similares del número de clientes, que ha llegado a ser de cerca de 100 de un curso respecto al anterior en los grandes centros, manteniéndose la proporción de bajada en los más pequeños.

Además de la sempiterna crisis por la que atraviesa el país y que fue el comienzo de los problemas serios para los gimnasios, la apertura de instalaciones municipales precipitó la caída de algunos centros privados -tres en 2008- los más perjudicados por la coyuntura económica actual. Por culpa de este mal panorama o gracias a él, según se mire y quién lo haga, este tipo de instalaciones han sufrido un cambio radical en su concepción misma, habiéndose tenido que especializar los más pequeños en contraposición de otros más grandes y en los que existe una mayor variedad en la oferta manteniendo el trato personalizado, algo fundamental para los privados, ya que el seguimiento personalizado de los clientes y la tranquilidad que ofrecen lejos de la masificación de los públicos, son sus grandes puntos fuertes respecto a los municipales.

Para explicar este cambio, Ramón Almécija hace un símil claro entre su sector y el de los cine: "En los centros de fitness pasará lo mismo que en el de los cines, donde hace 10 años en cada capital existían numerosas salas, pero ahora mismo son todo grandes espacios donde sólo hay multicines que son regentados por grandes empresas que lo llevan todo, pudiéndose decir que el cine tradicional ha muerto. Por eso, creo que en nuestro caso el futuro va a ser la especialización".

"La necesidad agudiza el ingenio", afirma Almécija, y en el caso del sector de los gimnasios privados se puede ver con la inmensa variedad de oferta para todos los públicos que existe actualmente, habiendo sido incorporados a los mismos todas y cada una de las nuevas tendencias que han ido llegando a España, con especial atención a las orientales. Un gran centro ya ofrece todo tipo de especialidades y para todos los públicos, habiendo asumido todas las nuevas corrientes. Así, en las salas de fitness se practica aeróbic, step, tonificación dirigida, gluteo, abdominal, piernas, CKB (Cardio Kit Box), ciclo indoor y pilates. Además, y también de la rama de las artes marciales, se enseña capoeira, judo, boxeo y Muay Thai. Y para los más pequeños, trabajo especializado divididos en 2 grupos por edades: de los 4 a los 9 años, con los que se trabaja la coordinación principalmente y para niños algo más crecidos desde los 9 a los 14, donde se busca la especialidad, además de las clases de judo. Por otra parte, para los mayores de 65 años hay trabajo 2 horas a la semana para que estas personas mejoren sus cualidades físicas básicas teniendo en cuenta las particularidades de cada uno, con poco trabajo de fuerza y mucho de estiramientos y dinamización.

Lo cierto es que el gimnasio tradicional ha desaparecido prácticamente en favor de estos grandes centros en los que se ofrece todo tipo de servicios especializados. Y no ha sido un cambio forzado por ellos mismos, sino por una nueva visión social de estas instalaciones y del uso que a las mismas se les da. En este sentido, se ha desterrado la idea de que allí se iba a musculares exclusivamente dando paso a otra percepción más acertada de que para gozar de buena salud un gimnasio es una buena opción para poder hacer ejercicio físico, especialmente en aquellos meses en los que el frío o el excesivo calor no invitan a los ciudadanos.

Y porque la salud es lo más importante, los centros como Kronos siguen las indicaciones Colegio Americano de Medicina Deportiva. Ahí se incluye que la actividad recomendable para una persona sana sería en torno a 3 ó 4 días a la semana no más de una hora, pero todo ello depende del sujeto y la vida que lleve si es sedentaria o no, si tiene el metabolismo muy alto, si es mesomorfo, etc. Para asegurar un buen rendimiento y sin sustos, realizan a los usuarios el reconocido test de Par-Q, un cuestionario con un total de 7 preguntas a las que deben responder para determinar qué actividades pueden realizar y cuales no.
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