- Diario de Almería, El Almería, Noticias de Almería y su Provincia
- Innovación Empleo
- Un auténtico espectáculo andante
Un auténtico espectáculo andante
el personaje
Un auténtico espectáculo andante
| Actualizado 25.07.2010 - 01:00Artista, cómico, locutor, deportista, presentador, bailarín, actor, ilusionista... Si metemos todos estos atributos en una coctelera, probablemente obtendríamos a este showman almeriense, que, con tan sólo 23 años, protagoniza la animación de uno de los hoteles más concurridos de Roquetas de Mar, donde ofrece diariamente un sinfín de actividades frescas e interactivas para el disfrute de grandes y pequeños.
Acabó sus estudios de Magisterio de Lengua Extranjera (Francés) en la Universidad de Almería y se puso a buscar trabajo de cara al verano. De casualidad comenzó a trabajar en Celebritâs, una empresa especializada en animación y eventos en la que Marga, su jefa, se encargó de enseñarle todo lo que sabe. Un día en la vida de Ismael comienza a las 9 de la mañana. Nada más levantarse planifica la jornada, preparar las actividades, y deja todo a punto para que comience la diversión. A las 10:30 dirige una sesión de deporte: aeróbic, 'aquagym', 'batuka'... siempre con un toque de humor e ingenio. De 11:00 a 13:00 comienza el turno de los juegos (como 'shuffle board', 'sjoelbak', 'ping pong'...) que finaliza con 'el del cocktail': "Se trata de un juego de azar o habilidad. El ganador consigue una consumición gratis". Además, a cada ganador de los diferentes juegos se le hace entrega de un diploma al final del día. Acto seguido, cierra la animación de la mañana en la piscina, coreografiando pegadizas canciones al ritmo de la música .
Dispone de 3 horas para descansar, pero este 'culo de mal asiento' aprovecha para comer, charlar con los clientes del hotel y preparar la animación vespertina. A las 5 de la tarde el esquema se repite: deporte, actividades, juegos y cierre de animación. A las 21:30 horas es la apertura de la 'minidisco', que "es el momento especial de los niños, no hay ninguno que se resista". Y una hora después comienza el plato fuerte de la animación del hotel. Cada dos lunes, Ismael prepara 'sketches' (escenas cómicas de unos diez minutos de duración) con ayuda de los clientes. "Normalmente les proponemos que participen la tarde anterior para que ensayen con nosotros. La mayoría están encantados, sobre todo los madrileños". El resto de noches se puede disfrutar de música en directo y de las chispeantes "noches temáticas". Ismael elabora juegos relacionados con un tema determinado (noche oriental, de los años 80, del oeste, hawaiana, del terror, fiesta de globos...). Al ganador de la noche se le obsequia con una botella de champán. Ismael regresa a su casa pasadas las 12 de la noche, deseoso de empezar a planear las actividades del día siguiente. Admite que este trabajo no le deja apenas tiempo libre. No obstante, se define como un chico "al que no le asusta probar cosas nuevas, viajero y muy dinámico". A pesar del sacrificio y de la dedicación que requiere, Ismael dice que, sin duda, merece la pena. "Lo mejor de este trabajo es lo enormemente gratificante que puede llegar a ser que te felicite un cliente porque le ha gustado tu actuación. La sonrisa en la cara de la gente hace que cada mañana venga con más ganas de trabajar". En el hotel no se habla de otra cosa. Después de cada animación son muchos los niños que se le acercan para fotografiarse con él. "Me llaman de todo. Desde 'Maestro' hasta 'El hombre de la música'"."Es un trabajo que si lo haces, es por que te gusta. A mí me encanta, disfruto con ello y eso es lo que quiero transmitir al público. Mi intención es que la gente se divierta y conserve un buen recuerdo de las vacaciones".
Acabó sus estudios de Magisterio de Lengua Extranjera (Francés) en la Universidad de Almería y se puso a buscar trabajo de cara al verano. De casualidad comenzó a trabajar en Celebritâs, una empresa especializada en animación y eventos en la que Marga, su jefa, se encargó de enseñarle todo lo que sabe. Un día en la vida de Ismael comienza a las 9 de la mañana. Nada más levantarse planifica la jornada, preparar las actividades, y deja todo a punto para que comience la diversión. A las 10:30 dirige una sesión de deporte: aeróbic, 'aquagym', 'batuka'... siempre con un toque de humor e ingenio. De 11:00 a 13:00 comienza el turno de los juegos (como 'shuffle board', 'sjoelbak', 'ping pong'...) que finaliza con 'el del cocktail': "Se trata de un juego de azar o habilidad. El ganador consigue una consumición gratis". Además, a cada ganador de los diferentes juegos se le hace entrega de un diploma al final del día. Acto seguido, cierra la animación de la mañana en la piscina, coreografiando pegadizas canciones al ritmo de la música .
Dispone de 3 horas para descansar, pero este 'culo de mal asiento' aprovecha para comer, charlar con los clientes del hotel y preparar la animación vespertina. A las 5 de la tarde el esquema se repite: deporte, actividades, juegos y cierre de animación. A las 21:30 horas es la apertura de la 'minidisco', que "es el momento especial de los niños, no hay ninguno que se resista". Y una hora después comienza el plato fuerte de la animación del hotel. Cada dos lunes, Ismael prepara 'sketches' (escenas cómicas de unos diez minutos de duración) con ayuda de los clientes. "Normalmente les proponemos que participen la tarde anterior para que ensayen con nosotros. La mayoría están encantados, sobre todo los madrileños". El resto de noches se puede disfrutar de música en directo y de las chispeantes "noches temáticas". Ismael elabora juegos relacionados con un tema determinado (noche oriental, de los años 80, del oeste, hawaiana, del terror, fiesta de globos...). Al ganador de la noche se le obsequia con una botella de champán. Ismael regresa a su casa pasadas las 12 de la noche, deseoso de empezar a planear las actividades del día siguiente. Admite que este trabajo no le deja apenas tiempo libre. No obstante, se define como un chico "al que no le asusta probar cosas nuevas, viajero y muy dinámico". A pesar del sacrificio y de la dedicación que requiere, Ismael dice que, sin duda, merece la pena. "Lo mejor de este trabajo es lo enormemente gratificante que puede llegar a ser que te felicite un cliente porque le ha gustado tu actuación. La sonrisa en la cara de la gente hace que cada mañana venga con más ganas de trabajar". En el hotel no se habla de otra cosa. Después de cada animación son muchos los niños que se le acercan para fotografiarse con él. "Me llaman de todo. Desde 'Maestro' hasta 'El hombre de la música'"."Es un trabajo que si lo haces, es por que te gusta. A mí me encanta, disfruto con ello y eso es lo que quiero transmitir al público. Mi intención es que la gente se divierta y conserve un buen recuerdo de las vacaciones".









