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Democracia y dedocracia
cosas claras
Democracia y dedocracia
Eduardo G. Zárate | Actualizado 21.12.2008 - 01:00NO hay duda alguna sobre la mejor forma de gobierno, no habiendo encontrado otra, que la Democracia. El pueblo elige a sus gobernantes en razones varias que van desde la buena imagen a la inteligencia o desde la ideología al regionalismo. Libremente. Y con el derecho a acertar o a equivocarse, lo que el tiempo les enseñará cumplidamente. Pero he aquí que ya electos y aposentados, vienen a designar a los que verdaderamente terminan gobernando o cuanto menos incordiando, decidiendo, imponiendo y a su vez designando, por aquello de que el electo no puede humanamente abarcar tanto.
nace la Dedocracia, cuyo mayor exponente son los Delegados, delegados a dedo, naturalmente. Y en rama, como los tomates, aparecen los Directores Generales, y las Secretarías Generales y Los Secretarios de Estado. ¡Ah! Se me olvidaban los asesores. Y con la hipocresía de lo políticamente correcto, se cambia el nombre a los antiguos Gobernadores y se les viene a llamar Subdelegados. Ya no "gobiernan" Ahora Subdelegan también en Dedocracia, claro. Es otra hipocresía como cuando se hizo desaparecer "El Parque Móvil Ministerios" y las matriculas PMM, para que los designados puedan pasar desapercibidos en sus desplazamientos. No lo consiguen del todo porque la ostentación les pierde.
elegar funciones es una cosa y delegar poder es otra. Y ocurre continuamente que el ciudadano experimenta más las consecuencias del poder que la ejecución en delegación de funciones. Y nace el recelo y hasta el miedo, siempre consecuencia del poder mal ejercido. Y se "teme" a los designados porque tienen poder y lo ejercen sin derecho a ello. "En nombre del Rey nuestro Señor…" Y esa formula, antaño, justificaba los desmanes de los gobernantes. Hoy más sutilmente, los desmanes son simplemente errores o meteduras de pata y cuando esto se produce, el electo designador, designa a otro y al errado lo elimina.Pero ¿Qué digo? ¿Eliminar a un designado? ¡Nunca!! Se le encuentra acomodo en otro lugar de la Dedocracia, bien sea en una de las llamadas "Empresas interpuestas" o en una Agencia, o en lo ultimo de lo último ¡¡Un Observatorio!! Y se le recompensa por haber sido un inútil. Para que no me tilden de demagogo, no voy a hablar de remuneraciones. Después de todo somos un país rico…que puede permitirse estos lujos. Pero van creciendo día a día y cada vez hay más y llegará un momento en este subpais en el que si no eres un designado no serás nadie. En la puerta del despacho de cada uno de estos escogidos, debieran poner una reproducción del fragmento del fresco de Buonarroti que centra la Capilla Sixtina, en la que el dedo de Dios, señala al hombre como… su mejor obra.
nace la Dedocracia, cuyo mayor exponente son los Delegados, delegados a dedo, naturalmente. Y en rama, como los tomates, aparecen los Directores Generales, y las Secretarías Generales y Los Secretarios de Estado. ¡Ah! Se me olvidaban los asesores. Y con la hipocresía de lo políticamente correcto, se cambia el nombre a los antiguos Gobernadores y se les viene a llamar Subdelegados. Ya no "gobiernan" Ahora Subdelegan también en Dedocracia, claro. Es otra hipocresía como cuando se hizo desaparecer "El Parque Móvil Ministerios" y las matriculas PMM, para que los designados puedan pasar desapercibidos en sus desplazamientos. No lo consiguen del todo porque la ostentación les pierde.
elegar funciones es una cosa y delegar poder es otra. Y ocurre continuamente que el ciudadano experimenta más las consecuencias del poder que la ejecución en delegación de funciones. Y nace el recelo y hasta el miedo, siempre consecuencia del poder mal ejercido. Y se "teme" a los designados porque tienen poder y lo ejercen sin derecho a ello. "En nombre del Rey nuestro Señor…" Y esa formula, antaño, justificaba los desmanes de los gobernantes. Hoy más sutilmente, los desmanes son simplemente errores o meteduras de pata y cuando esto se produce, el electo designador, designa a otro y al errado lo elimina.Pero ¿Qué digo? ¿Eliminar a un designado? ¡Nunca!! Se le encuentra acomodo en otro lugar de la Dedocracia, bien sea en una de las llamadas "Empresas interpuestas" o en una Agencia, o en lo ultimo de lo último ¡¡Un Observatorio!! Y se le recompensa por haber sido un inútil. Para que no me tilden de demagogo, no voy a hablar de remuneraciones. Después de todo somos un país rico…que puede permitirse estos lujos. Pero van creciendo día a día y cada vez hay más y llegará un momento en este subpais en el que si no eres un designado no serás nadie. En la puerta del despacho de cada uno de estos escogidos, debieran poner una reproducción del fragmento del fresco de Buonarroti que centra la Capilla Sixtina, en la que el dedo de Dios, señala al hombre como… su mejor obra.

