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El origen de la leyenda
crítica de cine
El origen de la leyenda
Gonzalo Hernández Viciana | Actualizado 06.06.2010 - 01:00Estados Unidos, 2010. Drama de acción. Director: Ridley Scott. Duración: 141 minutos. Música: Marc Streitenfeldr. Actores: Russell Crowe, Cate Blanchet. Director de Fotografía: John Mathieson.
"Todo el mundo conoce la leyenda de Robin Hood, así que hagamos otra cosa", debió pensar Ridley Scott al empezar este proyecto. Estamos ante el origen del personaje, y eso provoca confusión en el espectador, que se espera una historia y le cuentan otra. Además, para el que recuerde Gladiator, llena de acción, hay que avisar que más bien nos encontramos con la heredera temática de El reino de los cielos: en particular las consecuencias de las cruzadas en Inglaterra. Y es que este film trata en gran parte de las intrigas palaciegas para aumentar los impuestos y consolidar el poder, siendo Robin Hood un personaje casi secundario que, por azar, se ve elevado de arquero a caballero. Si en los montajes del director de Gladiator y El reino de los cielos se notaba que Scott tenía mucho interés en explorar la política y sociedad de la época, en Robin Hood no queda ninguna duda: lo importante es el mundo, no el personaje. Por primera vez, Russell Crowe no consigue imprimir una personalidad particular a su papel, y se queda por debajo de sus compañeros de reparto (todos actores de primera, eso sí). Por otra parte, el director sigue teniendo una habilidad extraordinaria para rodar espectaculares escenas de acción, y la ambientación de la época es muy realista. Robin Hood no cumplirá las expectativas de muchos, pero es una buena película.
"Todo el mundo conoce la leyenda de Robin Hood, así que hagamos otra cosa", debió pensar Ridley Scott al empezar este proyecto. Estamos ante el origen del personaje, y eso provoca confusión en el espectador, que se espera una historia y le cuentan otra. Además, para el que recuerde Gladiator, llena de acción, hay que avisar que más bien nos encontramos con la heredera temática de El reino de los cielos: en particular las consecuencias de las cruzadas en Inglaterra. Y es que este film trata en gran parte de las intrigas palaciegas para aumentar los impuestos y consolidar el poder, siendo Robin Hood un personaje casi secundario que, por azar, se ve elevado de arquero a caballero. Si en los montajes del director de Gladiator y El reino de los cielos se notaba que Scott tenía mucho interés en explorar la política y sociedad de la época, en Robin Hood no queda ninguna duda: lo importante es el mundo, no el personaje. Por primera vez, Russell Crowe no consigue imprimir una personalidad particular a su papel, y se queda por debajo de sus compañeros de reparto (todos actores de primera, eso sí). Por otra parte, el director sigue teniendo una habilidad extraordinaria para rodar espectaculares escenas de acción, y la ambientación de la época es muy realista. Robin Hood no cumplirá las expectativas de muchos, pero es una buena película.

