Trazabilidad y calidad, aseguradas con Jamones Tío Emilio

  • La firma produce semanalmente entre 6.000 y 7.000 jamones Cuenta con instalaciones en Hijate y Trevélez

Hijos de Catalina Rodríguez Castaño o, lo que es lo mismo, Jamones Tío Emilio cuenta con instalaciones en Hijate (Alcóntar), que están siendo ampliadas, a las que, además, hay que sumar el secadero del que dispone en el municipio granadino de Trevélez.

La empresa contará con otros más de 4.000 metros en su sede central en la localidad almeriense sobre los que se levantará, además de secaderos naturales, una nueva sala de deshuesado dotada de la última tecnología.

Según Emilio Salas, uno de los responsables de la empresa junto a sus hermanos, las nuevas instalaciones permitirán una producción anual de más de medio millón de jamones al año, por lo que se duplicará la capacidad presente. Actualmente, semanalmente se producen entre 6.000 y 7.000 jamones.

El proceso de elaboración de estos jamones es totalmente natural, sin conservantes ni colorantes. Una vez que los jamones están en las instalaciones se procede a la salazón a una temperatura entre 1ºC y 2ºC. El periodo bajo sal depende del peso de cada jamón y la estimación se fija en un día por kilo. Tras este proceso, el producto se lava, escurre y conforma ya que la sal deforma el jamón, A continuación se identifica cada pata con una etiqueta que marca su trazabilidad. Posteriormente, los jamones se cuelgan en módulos de acero inoxidable y se llevan a uno de los secaderos artificiales. Ahí pasarán unos 90 días con una temperatura controlada por un sistema informático. Tras el secadero artificial, los jamones son conducidos a otro natural. El último paso consiste en lavar de nuevo los jamones, bañarlos en manteca para mejorar su aspecto y enfundarlos. En total, el proceso de curación supone en torno a unos 20 meses.

Hijos de Catalina Rodríguez Castaño tiene una decena de marcas de jamón registradas, entre algunas están: La Solera, Puente Viejo, Tío Emilio, La Estera, Hijos de Catalina Rodríguez y Los Gurullos.

Los jamones que parten de la industria de Hijate pueden degustarse en más de una decena de países, tales como Francia, Holanda, Andorra o República Dominicana. Uno de los últimos en sumarse a la lista es Suiza. De acuerdo a la explicación de Salas, una empresa muy potente de este país que está en el top en comercialización de primeras marcas ha seleccionado los jamones de la firma almeriense, entre numerosos productos españoles, en una cata a ciegas.

A nivel nacional, Hijos de Catalina Rodríguez Castaño trabaja con distintos clientes como el Grupo Árbol, Supersol o El Corte Inglés, éste último lleva confiando en la calidad de estos jamones de Almería desde hace más de una quincena de años.

El responsable de la empresa destaca que han aumentado las ventas de jamón deshuesado, ya que para muchas familias es más asequible desembolsar al instante una cantidad más pequeña de dinero. Por otro lado, el jamón de pata de esta firma es de gama media alta, por lo que, gracias a su alta calidad, se mantiene.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios