La procesión y la lluvia de roscos atrae a miles de almazoríes

  • El pan caía de los balcones al paso de los tronos de San Sebastián y San Ildefonso

Miles de roscos de pan de todos los tamaños rompían ayer el aire de Olula del Río desde balcones y terrazas al paso de los patrones, San Sebastián y San Ildefonso.

Viernes, fiesta local y un día casi primaveral, hicieron que los cebolleros vivieran a lo grande la procesión de ambos patronos y la lluvia de miles de roscos que todos quieren capturar, en esta fiesta declarada de Interés Turístico Nacional de Andalucía.

Desde las diez y media de la mañana comenzaban los actos con la diana floreada, la tirada de cohetes desde la Plaza del Ayuntamiento, y a partir de las once arrancaba la solemne procesión desde la Iglesia Vieja hasta la Iglesia Nueva; un recorrido por algunas de las calles más importantes del centro del pueblo, en el que los vecinos arrojaban roscas de pan al paso de los Santos. Se trata de una tradición que tiene sus raíces en el pasado, y en cuyos orígenes no coinciden todos los vecinos; unos hablan de cuando la mayoría vivían del campo y cumplían así sus promesas de agradecimiento a los Santos, por la cosecha que habían tenido ese año. Otros aseguran que la fiesta de los roscos se relaciona también con los antiguos terratenientes del pueblo que arrojaban los roscos, para que los habitantes del pueblo pudieran comer esos días y combatir necesidades y penurias. En cualquier caso, desde la Peña de San Sebastián y San Ildefonso y el Ayuntamiento de la localidad, trabajan cada año por seguir manteniendo esta tradición que se ha convertido en todo un atractivo. Tras la procesión, a las 12.30 del mediodía, se oficiaba la Santa Misa en el Templo de la Asunción y se llevaba a cabo la ofrenda a los patronos. Momentos emotivos se vivieron, cuando los costaleros entregaron una placa conmemorativa a la mujer de uno de los compañeros, recientemente desaparecido, José Sánchez Martínez, donde podía leerse, "cada día de gala en los que nuestros patrones se alcen al cielo, sabremos que tu hombro estará ayudándonos y tu corazón estará sintiendo".

Posteriormente, sobre las dos de la tarde, se llevó a cabo un homenaje en el Salón de Plenos del ayuntamiento al ex alcalde José Juan Rodríguez, ya fallecido y precursor de la construcción del pabellón polideportivo municipal edificado en el año 1982. Esa es la razón que llevó a declarar al municipio, Año Deportivo José Juan Rodríguez. También se entregó una distinción a los seis ediles de la corporación de aquel año que aún están con vida. Finalmente el Ayuntamiento ofrecía una paella gigante para todos.

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