Contra viento y marea hacia la tranquilidad

  • Pésimo arbitraje de Arias Padilla que concedió un gol en claro fuera de juego

Victoria de la tranquilidad. Victoria del ímpetu y del buen juego, ante un Granada 74 que vivió de las constantes concesiones arbitrales del malagueño Arias Padilla, que quiso complicarse tontamente un partido sencillo.

Los rojiblancos estaban concienciados de que el 74 era el último paso antes de lograr la salvación virtual. Pero pasados los primeros veinte minutos se produjo el primer error clamoroso arbitral. Jordi, en fuera de juego de varios metros, se queda solo delante de Álvaro y lo bate de vaselina. Todo el filial pide explicaciones al jueza de línea, que envalentonó más al trío arbitral.

Tocaba ponerse el mono de trabajo en busca de la remontada. El Granada 74 se encerró bien en su parcela y tuvo la sentencia poco tiempo después. Lanzamiento de Jordi a la cruceta y el rechace que lo falla incomprensiblemente Rufo Molina en el punto de penalti.

A partir de ahí, el Almería B espabiló y se quitó de encima los temores. Trujillo se hizo el mariscal de la defensa y Javi Lara comenzó a hacer pillerías por su banda.

En el descanso, Alfonsín cargó las pilas de sus jugadores. La segunda mitad fue un monólogo de los rojiblancos, que iban a remontar en nueve minutos. Trujillo aprovechó un balón en la frontal para batir a Darío de tiro cruzado y poner el empate en el marcador.

El gol expoleó a los rojiblancos. Ángel sacó rápidamente de banda para Javi Lara que centró al área chica donde Rudi, con la caña siempre dispuesta, se tiró al suelo para hacer el 2-1.

A partir de ese momento, Arias Padilla quiso dejarse notar. Añadió ocho minutos (había indicado cinco), y expulsó a Alfonsín. Pero la victoria se quedó en Almería.

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