Banco de Andalucía gana un 21% más y supera los 184 millones

  • La ratio de eficiencia de la entidad, que prevé crecer este año un 15%, empeora 7 décimas, debido a los gastos derivados de una nueva plataforma tecnológica

Banco de Andalucía volvió a crecer a un ritmo de dos dígitos durante 2007, un ejercicio que el director general de la entidad, Miguel Mozo, calificó ayer de "bastante satisfactorio". Muestra de ello es que el beneficio neto de la filial del Grupo Popular avanzó un 21,1 por ciento y se colocó en 184,17 millones de euros. Los grandes motores de este significativo avance fueron el negocio tradicional, los resultados por operaciones financieras y un retroceso tanto de la carga fiscal como de las amortizaciones.

En relación con el primero de esos factores, Mozo subrayó el repunte de los recursos de clientes dentro de balance en un 19 por ciento, hasta los 9.998 millones. Buena parte de ese alza obedeció al tirón de los depósitos a plazo, cuyo saldo aumentó un 35,5 por ciento, impulsado por el trasvase de patrimonio desde fondos de inversión hacia ese tipo de productos. Algo más moderada resultó la evolución de la cartera de créditos, que subió un 11,3 por ciento, hasta los 11.476 millones de euros. En este caso, la clave del ascenso estuvo en los créditos personales que, por primera vez en varios ejercicios, sobrepasaron a las hipotecas en dinamismo. Tanto es así que, mientras el montante de éstas se elevó un 9,1 por ciento -la entidad decidió hace tres años aumentar sus exigencias en este ámbito del negocio-, aquéllos lo hicieron un 21,6.

Al igual que viene ocurriendo en el resto del sector financiero, la coyuntura pasó factura a la ratio de morosidad del banco, al elevarse del 0,74 al 0,99 por ciento (los préstamos dudosos aumentaron un 47,5 por ciento). A juicio de Mozo, se trata de una tasa "perfectamente asumible" y, para "desdramatizar" el dato, lo comparó con la media europea (2 por ciento) y con la de algunos países de nuestro entorno, como Francia (3,5), Italia (3,70) o el Reino Unido (1,90). Por otra parte, incidió en que es una morosidad de "calidad, entendida como que es posible recuperar el saldo moroso". De cara a 2008, se mostró convencido de que la morosidad volverá a repuntar en el sistema financiero español, aunque precisó que "será una subida razonable".

El positivo comportamiento del negocio tradicional se reflejó en el margen de intermediación, que duplicó su crecimiento respecto a 2006, con un 11,4 por ciento. En cuanto al ordinario, el hecho de que los resultados por operaciones financieras se multiplicara por más de 10 contribuyó a que avanzara un 12,2 por ciento. La mejora más notable se la apuntó, no obstante, el margen de explotación, con un 12,9 por ciento. Y ello gracias a unas menores amortizaciones, y pese a que los gastos generales se dispararon un 27,7 por ciento.

El director general de Banco de Andalucía justificó tal incremento por la inversión realizada en una plataforma informática para analizar los datos del día a día del negocio y detectar oportunidades comerciales -desde clientes que puedan estar en fuga o a los que se pueda fidelizar, hasta distritos en los que, por su actividad, sería recomendable abrir una oficina-. Esta nueva herramienta, y la continuidad de la apuesta del banco por las pymes, serán las claves del crecimiento en el presente ejercicio, para el que Miguel Mozo se ha marcado el objetivo de elevar el beneficio un 15 por ciento.

Precisamente, el ascenso de los gastos hizo mella en uno de los ratios estrella del banco: la eficiencia, que empeoró 7 décimas y se colocó en el 26,73 por ciento. En este sentido, Mozo recordó la distancia que la entidad continúa manteniendo con la media europea y la española.

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