España es uno de los países de la UE donde más crece el uso de tarjetas

  • Holandeses y griegos son los únicos que adelantan a los españoles en el aumento del dinero de plástico para financiar sus compras

Los españoles son cada vez más aficionados a "tirar de tarjeta" para financiar sus gastos. La expansión de las tarjetas de crédito ha crecido en el último lustro a un ritmo superior al 20 por ciento. Esta cifra convierte a España en el tercer país de la Unión Europea donde más ha aumentado el uso del dinero de plástico. Sólo Holanda y Grecia presentan mayores incrementos, según el informe Plástico Precioso 2008 elaborado la consultora PricewaterhouseCoopers (PWC), en el que se analiza la evolución del mercado del crédito al consumo y de las tarjetas en el Reino Unido y en la Eurozona.

Los datos del Banco de España confirman esta tendencia ascendente. El importe de las transacciones casi se ha multiplicado por cuatro desde el año 2000, en el que se registraron operaciones por un valor total de 13.550 millones de euros. Esta cifra superó los 47.370 millones de euros al cierre del año 2006, momento en el que circulaban en el mercado español un total de 38,4 millones de tarjetas de crédito y débito diferido, frente a los 16 millones registrados en 2000.

El estudio alude varias razones para explicar el alto grado de desarrollo del mercado de las tarjetas. Por un lado, en estos años se ha registrado el auge del comercio electrónico con la irrupción de internet en la vida cotidiana, cuyas compras se abonan por tarjeta. Por otro lado, las nuevas generaciones han mostrado una mayor predisposición para usar las tarjetas de forma cotidiana.

Asimismo, destaca que su desarrollo en España ha ido de la mano de una percepción positiva de la economía por parte de los consumidores, en un entorno de incremento de la ocupación y de fuerte crecimiento económico como el registrado en España en los últimos años.

"El desarrollo de las tarjetas en España es lógico en un entorno de importante crecimiento económico, muy superior a la media comunitaria, fuerte creación de empleo y bajos tipos de interés", afirma el responsable del sector financiero de PWC, Antonio Greño.

El incremento del mercado de las tarjetas de crédito ha corrido en paralelo al desarrollo de los créditos para consumo, con un crecimiento anual superior al 15 por ciento. El estudio de PWC destaca que este tipo de préstamos ya supone el 9 por ciento del PIB español, un porcentaje que supera al dato registrado en Francia, Alemania o Italia.

Sin embargo, el incremento del gasto de los usuarios de tarjetas de crédito no ha supuesto un aumento exponencial de los resultados de las compañías que operan en este mercado. Parte de los consumidores utilizan tarjetas en sus compras diarias, pero las abonan cada mes en su totalidad sin aplazar los pagos, por lo que no incurren en intereses de financiación.

Esta situación podría cambiar de cara al futuro debido al incremento de los tipos de interés y al encarecimiento de las hipotecas. El informe no sólo pone a España en el punto de mira, sino también a Irlanda, que ha sufrido una burbuja inmobiliaria similar a la española. "España seguirá figurando en el grupo de países con una mayor expansión del crédito, aunque a ritmos más moderados", prevé Antonio Greño.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios