El FMI prevé un drástico recorte del crecimiento en España hasta el 1,8%

  • Alerta de que la contracción del mercado inmobiliario podría aumentar la vulnerabilidad de la banca · Pronostica una "suave desaceleración" en EE UU debido a una de las crisis "más graves desde 1945"

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) echó ayer el jarro de agua más fría de los recibidos hasta ahora por la economía española. El organismo multilateral con sede en Washington, que suele situarse en la franja más conservadora a la hora de hacer pronósticos, hizo públicas ayer sus perspectivas de crecimiento a nivel mundial. Según ellas, España aumentará el PIB un 1,8% este año y un 1,9% en 2009.

Estas son las estimaciones más negativas sobre la evolución de España conocidas en los últimos días, tras las publicadas por el Banco de España y el BBVA, entre otros. Todas ellas (ver tabla adjunta) son sustancialmente inferiores a las que maneja el Gobierno central, que mantiene que nuestro país crecerá un 3,1% este año y una décima menos el que viene. No obstante, Pedro Solbes, ministro de Economía en funciones que repetirá en el cargo aseguró la semana pasada, tras conocerse el documento del Banco de España, que tendría en cuenta esas estimaciones.

El FMI señala además que la desaceleración del crecimiento a nivel global -el crecimiento mundial pasará del 4,9% de 2007 a un 3,7% este año, 1,2 puntos menos- será más intensa en EE UU. La primera economía del mundo sufrirá una "suave recesión" en 2008, cuando crecerá 0,5%, y se recuperaría "moderadamente" en 2009, hasta el 0,6%. "La economía global está perdiendo ímpetu frente a una crisis financiera que se cuenta entre las más graves desde la Segunda Guerra Mundial", declaró el director del Departamento de Investigación del organismo, Charles Collins.

"La desaceleración es particularmente aguda en las economías avanzadas, particularmente en EE UU, donde la vivienda continua en corrección y las tensiones financieras son mas graves", declaró.

La institución considera además que España forma parte del grupo de países, entre los que también se incluye Reino Unido, Irlanda y algunas economías emergentes, que están más expuestos al ciclo de desaceleración por ser más vulnerables a "sostenidas correcciones" en el sector inmobiliario. Este hecho podría hacer igualmente vulnerable el sistema financiero español.

La reducción del crédito ya observada podría acelerar la caída en España de los precios de las casas en términos reales, es decir, descontada la inflación. El FMI aseguró la pasada semana que la vivienda en España estaba sobrevalorada hasta en un 20%. Ese efecto podría contraer de forma "aguda" el consumo y la inversión inmobiliaria.

Por ello, la institución que dirige el francés Dominique Strauss-Kahn sitúa la tasa de inflación de España en el 4% este año y el 3% el que viene. La tasa de paro, que cerró 2007 en el 8,3%, crecería 1,2 puntos, hasta el 9,5% en 2008 y alcanzaría el 10,4% en 2009.

La crisis internacional afectará de manera más moderada a la Eurozona, que crecería un 1,4% en 2008, lo que supone dos décimas menos que su estimación de octubre, y del 1,2% en 2009. Las causas de la ralentización en estos países serían "los desbordamientos comerciales, las tensiones financieras y un ciclo negativo de la vivienda en algunos países".

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