Galán afirma que no le parece bien "que venga nadie a trocear Iberdrola"

  • El presidente de la eléctrica muestra su desilusión, pero también reconoce que no emprendería "ninguna defensa" ante una oferta de ACS y el grupo francés EDF

El mercado manda y hay que asumir sus reglas con deportividad, aunque ello no está reñido con una legítima crítica. Así se resume la posición manifestada ayer por Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, ante los insistentes rumores de que la constructora española ACS (que controla casi un 12 por ciento de la eléctrica) y el grupo energético público francés EDF estudian presentar una opa sobre el líder energético nacional y cuarto mundial.

Tal posibilidad, que incluiría una posterior partición y reparto de Iberdrola entre ambos grupos, fue desvelada el martes por la edición electrónica del diario económico británico Financial Times. ACS controla además el 45 por ciento de Unión Fenosa, con la que fusionaría parte de los activos renovables de Iberdrola, al tiempo que EDF se quedaría con la filial británica del grupo, Scottish Power, según FT.

Sánchez Galán, que ayer visitó en Puertollano las obras de una central termosolar, aseguró que ha conocido este proyecto a través de los periódicos. Sobre las intenciones del tándem ACS-EDF, primero la de arena mediante críticas a un proyecto "para partir la empresa a pedazos para venderla a trozos". "No hacen falta intermediarios para vender la sociedad a pedazos, sino gente para construir más. Por tanto, se trata de un proyecto nada ilusionante". "Hacer una empresa como Iberdrola cuesta 106 años, pero trocearla, 24 horas", sentenció

Pero justo a renglón seguido, la de cal, ya que el directivo aseguró que cree en la liberalización del mercado eléctrico y que se guiará por el objetivo de hacer "todo aquello que sea necesario para que los accionistas tengan cada día más valor". "No hay ninguna defensa. Si alguien tiene interés en poner un precio, que ponga un precio muy atractivo; y si lo es, haremos comentarios. Y si no lo es, actuaremos para que el valor de la compañía se maximice".

Por su parte, y en respuesta a esas informaciones, ACS comunicó ayer a la CNMV que no ha alcanzado "acuerdo alguno" con EDF para formular una opa, pero no aclaró si habla o ha estado hablando con el grupo galo sobre esa posibilidad. EDF, primer grupo energético europeo controlado en un 85 por ciento por el Estado francés, aseguró a través de un portavoz que está "sorprendida" por los "rumores" desatados sobre su presunto interés por Iberdrola "en un contexto de gran volatilidad en los mercados". Acerca de las supuestas conversaciones con ACS, la misma fuente dijo que "no comenta rumores".

En medio de estas especulaciones, las acciones de Iberdrola cerraron ayer a 9,56 euros (el 3,58 por ciento más) y su filial Renovables se anotó otro 3,68 por ciento, hasta 5,35 euros. ACS también se revalorizó un 0,92 por ciento (35,18 euros) y Fenosa otro 5,49, hasta 44,4 euros. El valor bursátil de Iberdrola es de 47.742 millones de euros.

También el Gobierno se pronunció sobre lo que calificó como una "hipótesis", según Joan Clos. El ministro de Industria aseguró además que no le consta que los Ejecutivos español y francés conozcan estos posibles planes.

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