La UE luchará contra la crisis sin proteccionismos

  • Los países europeos acuerdan no adoptar medidas de apoyo a su banca e industria que perjudiquen a los menos desarrollados

La cumbre extraordinaria que celebraron ayer en Bruselas los Veintisiete concluyó con un llamamiento a la solidaridad y la responsabilidad de todos para hacer frente unidos a la crisis financiera y económica. Los líderes europeos se comprometieron a no adoptar medidas proteccionistas de apoyo a sus fabricantes de automóviles o sus bancos que puedan perjudicar a los países de Europa central y oriental menos desarrollados.

Según resaltaron en la rueda de prensa el primer ministro checo, Mirek Topolánek, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, existe un "claro apoyo" de todos los líderes, "incluido explícitamente el presidente Sarkozy", a las directrices formuladas por la Comisión Europea sobre las ayudas públicas para los fabricantes de automóviles. Bruselas no está en contra del apoyo al sector, pero exige que las ayudas sean temporales y no vayan en detrimento de la producción o el empleo en otros estados de la Unión.

En este sentido, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, insistió en que "el proteccionismo no deja de ser un espejismo económico que lastra la competitividad y puede ser pan para hoy y hambre para mañana".

En el origen de la polémica están las medidas que anunció el presidente francés para salvar de la quiebra a la industria nacional del automóvil. Su intención de condicionar esa financiación urgente al mantenimiento de la actividad y el empleo de las multinacionales sólo en Francia provocó las protestas de otros socios, como República Checa, también con fábricas.

Asimismo, la cumbre rechazó lanzar un plan de rescate para los países de Europa central y del este, como pedía especialmente Hungría, aunque prometió medidas de apoyo puntual a los países que lo necesiten y en colaboración con las instituciones internacionales. Y tampoco se apoyó la sugerencia de que se suavizaran los criterios para la adopción del euro, una propuesta de Polonia encaminada a acelerar el ingreso en la unión monetaria de los socios que sufren turbulencias monetarias por la crisis.

Por otra parte, también se anunció una cumbre UE-EEUU durante la primera visita de Barack Obama a Europa. La cita será el próximo 5 de abril en Praga, después de que el presidente estadounidense asista a la reunión del G-20 en Londres, el 2 de abril, y a la cumbre de la OTAN en Estrasburgo, los días 3 y 4.

En medio de este escenario de búsqueda de soluciones a la crisis, Zapatero aseguró que el Ejecutivo no tiene "ninguna intención, ni ningún plan" para contemplar la intervención de alguna entidad financiera. "Los grandes bancos españoles están resistiendo como pocos", insistió. "Lógicamente, el Banco de España, que es a quien le corresponde, está evaluando el devenir de las entidades, pero no tenemos ningún plan para hacer ningún tipo de intervención", explicó.

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